Sitilpech, Izamal, Yucatán; 10 de julio de 2018 (ACOM).- Rolando Euán Castillo se encontraba trabajando en su pequeña parcela de maíz en el rancho «San Victoriano» cuando lo sorprendió una enorme «och-kan» de unos 2 metros.
Rolando asegura que el rancho donde hoy trabaja tiene una leyenda que habla de un gran tesoro que cuida con gran celo una culebra «Ek´uúneil» que está en el interior de un cenote y cuyo acceso es la entrada del pozo.
«La gente de más edad dice haber visto a la culebra entrar por el pozo para dirigirse a su madriguera pero nadie ha tenido el valor de entrar y ver si realmente existe un tesoro, es que hay toda una serie de mitos que envuelven a esta leyenda», relató.

De hecho, las leyendas del pueblo dicen que solamente una persona con valor a toda prueba y dispuesto a cumplir con la serie de pruebas que pone el guardián del tesoro podrá quedarse con toda esta riqueza.
Pero Rolando Euán no quiso hacerle al buscador de tesoros, y suficiente tuvo con el gran susto que le dio el animal de dos metros que se encontraba cazando dentro del cultivo de maíz.


