Izamal, Yucatán; 19 de octubre de 2018 (ACOM).- Con el estruendo de voladores y luces multicolores, se realizó el magno recibimiento de la imagen del Cristo Negro de Sitilpech, que como cada 18 de octubre, llegó en peregrinación desde la vecina comisaría a la parroquia de San Antonio de Padua.
La imagen salió de la capilla de San Marcos con rumbo al centro de Izamal con un ligero atraso debido a la lluvia que cayó en esos momentos, lo que obligó a los custodios a echar mano de una urna de cristal para protegerla de la inclemencia del tiempo.
La urna con la imagen fue llevada en un vehículo, por lo que no fue posible cubrir este tramo del trayecto con la imagen en hombros de los feligreses como es tradición en la población.

La leve llovizna que caía no desanimó a los fieles que caminaba en el cortejo religioso que llegó por la calle 31 de esta ciudad, dio vuela al parque Zamná hasta tomar la calle que pasa frente al palacio municipal y de ahí encaminarse hasta la entrada principal en donde comenzó a caer una cascada de luces en su honor.
Cuando la imagen ya cruzaba la arquería principal del atrio del convento franciscano de Izamal, comenzaron a estallar varias bombas de luces.
La ceremonia litúrgica de recibimiento fue concelebrada por el párroco Fray Mario Gabriel Moo Chaló y Fray David Pool Paredes, quienes llamaron a los feligreses a seguir el ejemplo de Jesucristo quien nos invita a dejar de lado todo aquello que nos aleja y distancia de nuestro prójimo.
-Seamos responsables con nuestros actos y les pido que alejen todo rastro de envidia y rencor hacia cualquiera de nuestros hermanos, ya que estos sentimientos son los que envenenan nuestro corazón y nos aleja de Jesús.
-Que nuestro ejemplo sea el testimonio vivo que requiere Cristo ante los ojos del mundo y con ello ser testigos en su amor por los que menos tienen.
-Hemos peregrinado con la imagen del Cristo de la Exaltación de Sitilpech y esta es una oportunidad de mirar a nuestros hermanos que caminaron con nosotros y de compartir este mensaje de amor.
Después de la ceremonia litúrgica que se celebró en el atrio del convento Franciscano de Izamal, la venerada imagen fue trasladada al interior de la iglesia de San Antonio de Padua conde ya se encontraba haciendo filas cientos de fieles que pasaron a saludar al Cristo.


