Las Vegas, Estados Unidos; 14 de septiembre de 2018 (Excélsior/AP).- La temperatura se elevó en el estrado, en el intento de careo entre Saúl Álvarez y Gennady Golovkin, pugilistas que volverán a intercambiar golpes este sábado en el segundo episodio de una contienda que terminó con empate en su primera edición.
‘Canelo’ Álvarez no aguantó la provocación de ‘GGG’ y dio el paso al frente para iniciar los empujones ante la mirada fija de su rival y el intento de los mediadores por contener las ganas que el mexicano tiene de noquear al kazajo.
«Me enojó que siempre hablan detrás de las cámaras, pero cuando pasan al frente es cuando se arrugan», argumentó Álvarez al respecto.
El movimiento en el T-Mobile Arena se dio después que ambos peleadores subieran a la báscula y registraran un peso de 159 libras. El límite eran las 160.
«No me gusta hablar, mañana les voy a demostrar lo que tengo que decir», sentenció el tapatío.
«Estoy seguro de ganar», dice Gennady Golovkin. «Gracias a todos los que me acompañan. Será especial la noche de mañana».
«Canelo» y Golovkin subirán este sábado al ring, en Las Vegas, Nevada, en busca de un triunfo que ambos vieron frustrado en el primer pleito de una rivalidad natural.
«Cargo una furia, pero la voy a usar a mi favor en esta pelea», afirmó Álvarez. «Estoy harto de todas las estupideces que han estado diciendo. El sábado le cerraremos la boca».
Ahora la revancha tiene que estar a la altura de todo el ruido mediático. Eso quiere decir que ambos deberán arriesgar más que en la primera pelea, reñida y entretenida pero sin caídas o golpes memorables.
«Solo quiero que él (Álvarez) cumpla con lo que ha dicho y salga a buscar el nocaut», dijo el entrenador de Golovkin, Abel Sánchez. «Si sale con esa intención, nos espera una tremenda pelea».
Sánchez ha llevado la voz cantante de la promoción, ya que ambos boxeadores no son muy locuaces con el inglés. Sánchez ha tratado de provocar a Álvarez, al afirmar que el mexicano se la pasó corriendo en la primera pelea, rehuyéndole a Triple G, cuando lo cierto es que Canelo apeló a su habilidad como contragolpeador para absorber la potente pegada del kazajo que se ha radicado en Los Ángeles.
«Le ha prometido a la afición que lo va a noquear, pero para hacer eso tienes que tener alcance”, dijo Sánchez. “Para ganar una pelea tiene que tener el deseo de ganarla. Nadie va a pagar 90 dólares para ver a alguien corriendo».
Golovkin, campeón mediano durante ocho años, ostenta una foja de 38-0-1 con 34 nocauts, alguien acostumbrado a noquear a todo el que se le pare enfrente. Pero sufrió 12 asaltos ante Daniel Jacobs y se fue toda la distancia con Álvarez. Varios creen que sus virtudes han empezado a decaer a los 36 años.
Álvarez tiene a su favor la experiencia de sobrevivir los 12 asaltos con Triple G y que sabe cómo esquivar sus golpes más fuertes. La foja del mexicano es de 49-1-2 con 34 nocauts, y su única derrota fue hace cinco años ante Mayweather.
«Todas las noches antes de dormir me imagino lo que voy a hacer, y eso es noquearlo», dijo Álvarez.
En la primera pelea, en la que Associated Press anotó una igualdad 114-114, Álvarez reaccionó en los últimos rounds para sacar un empate que fue controversial debido a que una jueza vio ganador a Canelo con una desigual tarjeta 118-110.
Pero ambos aseguran están conformes con los jueces para la revancha, y dudan que incidirán ahora.
«Es un poco diferente», dijo Golovkin. «Es una pelea de verdad, una guerra de verdad».




