viernes, agosto 21, 2026

Científicos rusos descubren cómo abastecer vehículos con latas

Moscú, 14 Mar (Notimex/Sputnik).- El equipo científico del Departamento de Metales no Ferrosos y Oro de la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología de Rusia, NUST MISIS, descubrió cómo obtener combustible ecológico (hidrógeno) al reciclar residuos de aluminio y metales no ferrosos.

Gracias a esta nueva tecnología, -bajo el liderazgo del catedrático invitado Alexander Grómov (Alemania), una lata de refresco pequeña (de 330 mililitros) dará energía para un recorrido de 20 metros, según un artículo publicado en la revista Powder Technology.

El aluminio y los metales no ferrosos son los residuos de más valor en un basurero.

La necesidad de clasificar y reciclar este tipo de desechos viene condicionada, por el coste de los propios metales; por la energía encerrada en el aluminio metálico activo que se acaba desperdiciando; y por motivos de seguridad, ya que al ser depositada, la chatarra de aluminio se oxida gradualmente para liberar hidrógeno, un agente químico con peligro de explosión.

El mercado ruso de recipientes de aluminio oscila aproximadamente entre dos mil y tres mil millones de unidades al año. Con un peso de 15 gramos por lata de 330 mililitros, la cantidad de aluminio que se consume al año se aproxima a 30 mil o 40 mil toneladas de metal puro.

La vida útil de una de estas latas dura de unos días a unos meses, y tras utilizarse la lata vacía acaba en el vertedero, al igual que el resto de residuos de aluminio.

El mercado europeo de aluminio secundario, que de forma inútil e incontrolada libera hidrógeno a la atmósfera al ser depositado en los vertederos, se cuantifica en nueve millones de toneladas.

Más de la mitad de ese aluminio se desaprovecha, lo cual equivale a 130 terajulios (TJ) de energía.

En los países donde se clasifican desechos de aluminio y metales no ferrosos se emplea la tecnología de refundición en metal secundario, como es el caso de Suiza que reutiliza 90 por ciento de residuos domésticos de aluminio.

Los inconvenientes de esta tecnología de reciclaje son los costos del transporte, la purificación y la refundición, así como la alta toxicidad de las escorias generadas.

El equipo científico de la NUST MISIS, en colaboración con colegas del Instituto de Altas Temperaturas de la Academia de Ciencias de Rusia, propuso utilizar los residuos de aluminio en la producción de energías alternativas ‘verdes’ como agente del sistema generador de hidrógeno «aluminio metálico-agua».

La reacción de aluminio y agua libera hidrógeno que después puede ser quemado u oxidado generando electricidad en la pila de combustible.

La energía química encerrada en una lata de aluminio de 15 gramos es de 255 kJ. En términos de gasolina, los 255 kJ de energía equivalen a un recorrido de 20 metros consumiendo cinco litros de gasolina por cada 100 kilómetros.

La reacción de aluminio con oxígeno y agua es bastante lenta. Como resultado de la oxidación, en la superficie del metal se forma una película de óxido o de hidróxido que protege el metal del contacto con el oxidante y detiene el proceso químico.

Por esta razón, en la cadena tecnológica propuesta es necesario reactivar el proceso de oxidación si el aluminio se oxida con agua líquida. Como una solución a este problema, el equipo de investigadores propuso el método de activación mecánica, que consiste en triturar y tratar con agentes químicos los residuos de aluminio y que lleva a la destrucción de la película de óxido.

«Hemos propuesto un sistema que incluye el análisis de la materia inicial, las técnicas óptimas de triturado de residuos de aluminio, el desarrollo de mecanismos y modos de oxidación, así como de almacenaje y transporte del agente metálico sólido obtenido», dijo Grómov, doctor en Ciencias Técnicas y catedrático invitado del Departamento de Metales no Ferrosos y Oro de la NUST MISIS.

El hidrógeno que se obtiene de la oxidación de desechos del aluminio metálico y de otros metales no ferrosos se utilizará como combustible en fuentes de alimentación portátiles, sistemas de transporte y generadores de energía distribuida.

En estos momentos el equipo de investigadores trabaja para crear un generador experimental y lleva a cabo ensayos de laboratorio.