
Los Ángeles, California; 31 de octubre de 2017 (Ricardo Otero/Univisión).- Los Dodgers de Los Angeles no quieren morir. No quieren ver a los Astros coronarse en su casa y este martes lo dejaron en claro ante el mejor pitcher de Houston y apagando a la ofensiva que tanto daño les hizo apenas hace un par de días.
Acorde a lo esperado, Justin Verlander salió dominante en el montículo. El hambre de revancha de un pitcher que, pese a tener dos trofeos Cy Young, tenía marca de 0-3 en Series Mundiales, lo hizo lanzar pelota de un hit hasta la quinta entrada.

En cambio, en el tercer capítulo, George Springer se voló la barda en solitario entre jardín derecho y central para abrir el marcador, darle apoyo a su abridor y acercar a los Astros a su primer campeonato.
Pero el apoyo no fue suficiente. En la sexta entrada los Dodgers le encontraron la pelota a Verlander: Chris Taylor conectó un doblete que llevó a Austin Barnes a home y de inmediato Corey Seager pegó un largo fly de sacrificio, hasta la franja de advertencia, para que Chase Utley anotara en pisa y corre el 2-1 parcial.
Los Astros avisaron en la séptima, pero José Altuve fue dominado con rola al tercera base con hombres en la inicial y la antesala. Eso lo pagaron rápidamente cuando Joc Pederson conectó un homerun por el jardín izquierdo para poner el 3-1.
Era ya un hecho: en su quinta salida en Series Mundiales, Verlander seguiría sin ganar e incluso puso su marca en 0-4.

Pese a los errores de partidos pasados, el manager de los Dodgers, Dave Roberts, volvió a darle confianza a su cerrador Kenley Jensen desde la octava entrada y el corpulento lanzador se redimió primero al sacar los primeros tres outs en solo siete lanzamientos y después retirar en orden en la novena entrada.
El séptimo y decisivo partido comenzará a las 7 de la noche, tiempo del centro de México.


