Cd. de México, 1 noviembre 2017 (Reforma).- Mónica García Villegas, directora del colapsado Colegio Rébsamen, se encuentra en Ciudad de México, en una casa de donde no pretende salir hasta no tener armada su defensa legal.
Está deprimida y la acompañan su esposo y dos hijas adultas, revelaron en la Procuraduría General de Justicia capitalina.
Sobre ella pesan dos órdenes de aprehensión, relacionadas con la muerte de 19 niños y 6 adultos, que estaban en el colegio cuando ocurrió el sismo del 19 de septiembre, y por el uso de un documento falso para continuar con una construcción fuera de norma en plantel educativo.
Su abogado, Javier Coello Trejo, le recomendó no presentarse ante las autoridades hasta que tengan pruebas a su favor, como un peritaje propio que prevén realizar.
Esto, luego de que los dictámenes de la PGJ concluyeron que la construcción irregular que se hizo en el cuarto piso debilitó la estructura del inmueble, debido al peso de los materiales que propiciaron un mayor poder destructivo del sismo.
De acuerdo con agentes de Investigación que la buscan, García Villegas sintió rechazo por parte de sus amistades y podría incluso padecer mal estado de salud.
Las evidencias reunidas en su contra fueron suficientes para que un Juez de Control librara dos mandamientos judiciales, uno por homicidio por dolo eventual y otro por uso de documento apócrifo.
Pese a ello, a la mujer se le imputan delitos no graves, por lo que no necesariamente tendría que ser encarcelada.
Aún así, las líneas de investigación apuntan a que solo un cambio en su estrategia legal la harían entregarse, evitando llegar a que un juez obsequie una orden de cateo.


