
Mérida, Yucatán; 30 de julio de 2018.- La captura del pulpo, una de las pesquerías más importantes de Yucatán, ocupa ya el 1º lugar en volumen de captura y comercialización a nivel nacional e internacional, generando una importante derrama económica.
Este miércoles 1 de agosto comienza la temporada hábil de captura de pulpo 2018, especialmente de dos especies, el octopus maya (o rojo) y el vulgaris (o patón).
La autoridad pesquera determina la cuota para el pulpo maya o rosado, que es el que buscan los pescadores ribereños. El pulpo patón o vulgaris, sin límite de captura, se encuentra en aguas de acceso a las embarcaciones de mediana altura.
La actividad ofrece empleo a cerca de 12 mil pescadores que laboran en 3,330 embarcaciones menores y 382 embarcaciones mayores en Celestún, Sisal, Chuburná Puerto, Chelem, Progreso, Chicxulub Puerto, San Crisanto, Telchac Puerto, Santa Clara, Chabihau, Dzilam de Bravo, Río Lagartos, San Felipe, Las Coloradas y El Cuyo.
El método de pesca permitida es el «gareteo», en la cual el barco se deja guiar por las corrientes de viento.
El año pasado se comercializó la especie entre 110 y 120 pesos el kilo, la captura fue de 23 mil 200 toneladas, menor al año 2016, con cerca de 24 mil tonelaadas.
El delegado de Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Luis Ernesto Martinez Ordaz, dijo que el producto actualmente es demandado en España e Italia, y en el continente asiático por Japón y Corea.
Explicó que la producción está valuada en 823.4 millones de pesos y se exporta en un 70 por ciento a Europa y Japón, en tanto que el 30 por ciento restante se comercializa en el mercado nacional.
Con el propósito de fomentar una pesquería sustentable y proteger el desarrollo y la reproducción de las especies de pulpo en la plataforma continental de Yucatán, la veda de pulpo inicia el 16 de diciembre, para que la especie se desarrolle y se reproduzca en los siguientes 7 meses.
En ese sentido, la Conapesca, la Secretaría de Marina, la Armada de México y la Secretaría de Seguridad Pública, se coordinan para vigilar en mar y tierra, que las embarcaciones mayores y las ribereñas, cumplan con la normatividad, que garantice la sustentabilidad del octópodo y la conservación de todas las especies marinas susceptibles de aprovechamiento, garantizando el beneficio económico del sector pesquero y la disponibilidad de alimentos provenientes de mar.
La talla permitida del molusco es de 110 milímetros de montera o un peso mínimo de 450 gramos por ejemplar atrapado, de acuerdo con la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca).
Cabe recordar que el período de captura del mero inició desde el pasado mes de abril y finalizará el 31 de enero de 2019, mientras que el de langosta arrancó el 1 de julio y concluirá el último día de febrero próximo.


