
Mérida, Yucatán; 30 de septiembre de 2018 (ACOM).- Un impertinente borracho que había sido perseguido más de cuatro kilómetros en el periférico de Mérida terminó estrellándose y tirando un pedazo de barda de la gasera Imperial, ubicada justo en la salida a Cancún.
Irvin E.O.P. fue descubierto a la altura del km. 13 por un patrullero de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), quien, al alcanzarlo y percatarse que se encontraba en estado de ebriedad, le solicitó que se detuviera.
El conductor, en vez de obedecer, aceleró su auto y escapó a toda velocidad. El uniformado lo siguió e insistió en que se orillara, a lo que el guiador del Polo lo ignoró, manejando aún más rápido.
En su intento por perder a la patrulla, el joven conductor se metió a la lateral del puente de la salida a Cancún sin bajar su velocidad, por lo que al llegar a la glorieta perdió el control de su unidad y terminó estampándose contra el muro de Gas Imperial, destruyendo una parte de este.
Con todo y el encontronazo que dejó hecho añicos su auto, el guiador no se quería bajar del vehículo. Fue hasta minutos después, luego de ver todo el show que había hecho, que accedió a descender de este, momento que aprovecharon los agentes del orden para subirlo a la patrulla.


