domingo, octubre 4, 2026

Indignación en redes sociales por separación de niños inmigrantes

Mérida, Yucatán; 20 de junio de 2018.- Las redes sociales yucatecas, como Facebook, Twitter e Instagram se llenaron este día de imágenes y pronunciamientos contra el gobierno de Estados Unidos por aplicar la ley y atender a decenas de infantes que cruzaron la frontera de manera ilegal.

Decenas de personas publicaron imágenes, videos y comentarios para establecer una postura ante lo que reclaman la crueldad del gobierno estadounidense contra los denominados inmigrantes o “sin papeles” que mantienen un flujo migratorio hasta el país del norte.

De esta manera, desde las redes sociales se convocó a un acto de protesta que se llevará a cabo este jueves por la tarde frente a la sede del Consulado de los Estados Unidos, en la calle 60 al norte de la ciudad para manifestar su inconformidad de separar a los hijos de sus padres.

Tanto los medios de comunicación del centro del país, como cadenas de noticias internacionales volcaron sus informativos para seguir esta “crisis” que ha derivado en numerosas opiniones a favor y en contra de estos actos legales establecidos por el gobierno de Estados Unidos y que son desvirtuados de manera informativa para incentivar las pasiones de la sociedad hacia un acto legal para esa nación.

Al respecto, Juan Martín Pérez García, presidente de la Red Nacional por los Derechos de la Infancia en México y el Caribe (Redlamyc), señaló en rueda de prensa virtual que el problema de la detención y separación de los niños migrantes se realiza desde hace 35 años. Indicó que en Estados Unidos funcionan 100 centros de detención en 17 ciudades para inmigrantes que cruzan la frontera.

Detalló que el gobierno de Donald Trump si bien actúa de manera legal en las condiciones de preservar la seguridad de los niños migrantes, la situación es que estos centros de detención están saturados, debido a que el flujo de migrantes se mantiene.

Dijo que, según cifras del gobierno estadounidense, en dichos centros de detención hay 2 mil 342 infantes que cruzaron solos la frontera. Lo que establece la necesidad de darles protección, identificación y con las mismas condiciones establecer su viable deportación.

Explicó que en el gobierno de Barack Obama se deportaron cerca de 400 mil personas de Estados Unidos, de éstas, 45 mil fueron menores de edad. Apuntó que uno de los graves problemas que este fenómeno establece es la falta de responsabilidad tanto del gobierno mexicano, cómo de las autoridades centroamericanas, que son el origen de la salida de las familias.

Sostuvo que si bien, el gobierno de Estados Unidos cumple con la ley de protección al menor al otorgarles seguridad, protección y alimentación, también está claro que el problema se ha salido de las manos debido al volumen de niños que viajan para llegar a ese país.

El problema es muy complejo, señaló, porque en México la Ley de atención a Niñas, Niños y Adolescentes se aprobó en el Senado de la República, pero no está ratificada en la Cámara de Diputados, por ende, estamos reclamando una situación a un país extraño, de lo que aquí no queremos solucionar.

En un hecho poco usual, enfatizó, este problema se agudiza, pero está claro que el gobierno de los Estados Unidos utiliza este problema mediatizando las condiciones de los niños, para exigir la aprobación de la construcción del muro fronterizo y contener de manera más amplia el problema de migración a ese país.

También es un hecho, explicó, que las Cortes para justicia infantil están saturadas con el problema de reclamo de infantes en la zona de frontera y en ese país, no es tan sencillo explicar y responder por la situación legal de un menor. Por ello, muchos de estos infantes están detenidos y separados de sus familias, que por ley (estadounidense) deben de estar hasta 72 horas detenidos.

En tanto, en Mérida, se ha convocado a una marcha y paro de protesta este jueves por la tarde frente al Consulado estadounidense, estableciendo con ello, una posición social ante los problemas que impactan a estos menores y la separación de sus familias en situación de migración ilegal a Estados Unidos.