
Mérida, Yucatán; 29 de marzo de 2018 (ACOM).- El arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega pidió este día a los internos del Centro de Readaptación Social (Cereso) tratar de hallar la verdad en la palabra de Cristo y permanecer atentos al mensaje del evangelio para perdonar y ser perdonados.
El prelado yucateco acudió este jueves a su tradicional encuentro con los interno de la penitenciaría de Mérida para la celebración de lavado de pies, actividad significativa en Jueves Santo.
El líder religioso destacó en su mensaje a los habitantes del reclusorio, que sufrir las penas en soledad son más difíciles y que los católicos deben superar sus momentos críticos al lado de la enseñanza religiosa.
Rodríguez Vega lavó los pies a doce internos: 6 mujeres y 6 hombres. Ante un importante número de infractores, el arzobispo de Yucatán recalcó que aún cuando se cumple una condena, por el delito que fuera, «hay una oportunidad para acercarse al Señor y encontrar el perdón por sus pecados, sus faltas y agravios cometidos contra sus semejantes».
Monseñor Rodríguez Vega recalcó que aún en la distancia, las condiciones de las personas más desprotegidas son importantes, y por ello hizo un reconocimiento al grupo religioso de Pastoral Penitenciaria que acompañan a decenas de personas en sus visitas y actividades y que les aportan consuelo, paz y apoyo en su desgracia.
«Todos tenemos que estar preparados al momento de entregar cuentas al Señor», sostuvo.
Dijo que la Iglesia católica iniciará una serie de tareas rumbo a la conmemoración del segundo milenio de la pasión de Jesucristo que deberá celebrar en 2033, de acuerdo con la calendarización.
En ese año, los católicos harán una gran cantidad de eventos para la conmemoración de los 2 mil años de la muerte de Jesucristo.
Si bien faltan 15 años, Rodríguez Vega aseguró que los católicos emprenderán importantes tareas de reflexión para alcanzar un aniversario más de este hecho, que hasta hoy, marca a millones de personas que creen en Cristo.
«Muchas personas piensan que Cristo no sufrió, sin embargo, es importante decir que muchas veces se humilló para demostrar su humanidad y capacidad de ser igual que los demás».
El prelado hizo referencia histórica a hechos de la celebración del lavatorio de pies, tarea que era propia de esclavos y que Cristo cumplió previo a su martirio en la cruz.
«Es importante poder ser libres, con todo y que nuestro cuerpo pueda estar encerrado producto de nuestros errores», argumentó a los reclusos.
«De ahí la importancia de que aquellas personas que viven en reclusión también tengan alternativas para seguir superando sus problemas, miedos y momentos aciagos», comentó.
«Jesucristo realizó tareas de esclavos para santificarse y demostrar a otras personas que no estaba sujeto a las reglas del mundo, sino que vino a dar ejemplos para que muchas más personas advirtieran la importancia de olvidar el rencor, el odio, la maldad y encauzar las tareas del perdón», finalizó.


