
Progreso, Yucatán; 9 de julio de 2017 (Darwin Ail/ACOM).-Los paseantes a Progreso disfrutaron de un arranque flojo de la temporada vacacional, ya que fue poca la gente que asistió, por lo que éstos fueron atendidos como “reyes” en los restaurantes y los que viajaron en camiones no tuvieron que realizar largas filas.
Las condiciones del tiempo fueron estupendas ya que hubo poca brisa, un mar tranquilo; y también hubo pocos vendedores ambulantes, además de que no hubo espectáculos musicales
A lo largo del malecón se notaron a turistas extranjeros procedentes de Japón, Venezuela, Estados Unidos, principalmente.
Sin embargo, para los comerciantes ambulantes que cada fin de semana acuden a ese puerto con la esperanza de mejorar sus ventas, el primer domingo de vacaciones no fue tan bueno como esperaban, al grado de que una persona que se dedica a la venta de kibis, originario de San Ignacio, pero avecindado en Progreso, manifestó que llegó desde las ocho de la mañana y tuvo que esperar más de cinco horas para poder vender una de las sesenta piezas que preparó para la ocasión.
Aunque no dio su nombre, el comerciante reconoció que fue un error de su parte haber preparado tantos kibis pensando que miles de personas acudirían como cada año a ese puerto, pues tiene la costumbre de acudir los sábados al malecón para observar el panorama.
Reconoció que se equivocó y le pasó por no preguntar ya que vio que el sábado que armaban un escenario frente al parque de La Paz y pensó que era para hoy, sin embargo cuando este domingo fue supo que el evento fue anoche.
Ante tal error no le quedó más que pregonar sus productos en el malecón, con el temor de que los inspectores lo corrieran de ese lugar con el apoyo de la Policía Municipal, a menos que pague los ochenta pesos que cobran a los ambulantes que no cuentan con permiso.
El área donde se ubican los camastros, sombrillas y palapas lució semivacía y hasta las personas que ofrecen paseos en lanchas estaban con el rostro desencajado porque la demanda de sus servicios era nula.
Una de las principales quejas de los visitantes al puerto de Progreso es la falta de servicio de regaderas, toda vez que la mayor parte de las 30 que hay instaladas se encuentran en mal estado o de plano no cuentan con el servicio, o carecen de llaves, baja presión, etc.
De acuerdo al alcalde de Progreso, José Cortés Góngora señaló que se debe a actos de vandalismo ya que constantemente las reparan.


