Las propiedades cicatrizantes del ciprés mexicano

PLANTACCIÓN

Por Víctor Hugo Lizama Morales

ARBOL DE TULE ((Taxodium mucronatum)

Recorrimos muchos kilómetros desde Cancún hasta Puebla con una familia de alemanes muy interesados en nuestra cultura mexicana. Después de salir del Istmo de Tehuantepec nos dirigimos hacia la preciosa zona arqueológica de Mitla  y de ahí no podíamos perdernos ir a admirar de nuevo el impresionante “Árbol de tule”. Este anciano recibe diferentes nombres: ahuehuete, sabino, ciprés mexicano, ciprés de Moctezuma, ahuehué y tule.

Taxodium huegelii, mejor conocida por su sinónimo Taxodium mucronatum, es una especie arbórea perteneciente a la familia de las cupresáceas.

Son árboles o arbustos con madera y follaje generalmente aromáticos. Es una familia cosmopolita de climas cálidos a templado-frescos. Es nativa de México, aunque también se la encuentra en zonas muy localizadas del sur de Texas y noroeste de Guatemala. Son árboles longevos, que alcanzan los miles de años de antigüedad. Su origen se remonta a la Era Mesozoica, entre 100 a 200 millones de años, cuando las coníferas dominaban el paisaje y formaban impresionantes bosques primitivos. Viven principalmente a alturas entre 300 y 2500 metros. El ciprés mexicano llamado «Árbol del Tule» está en el atrio de la iglesia de Santa María del Tule, Oaxaca. Tiene el récord mundial de ser el árbol más grueso del planeta.

Según datos de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE) tiene un diámetro de 14.05 metros, una altura de 41.85 metros y un peso de 636.107 toneladas. Su perímetro alcanza los 46 m. Además de su uso ornamental, tiene varios empleos religiosos, ya sea en ritos tradicionales mexicanos o en procesiones y en altares católicos.

Desconocíamos que en la medicina alternativa mexicana se usa su corteza, resina y hojas para tratar varias enfermedades, principalmente, la corteza quemada, como astringente y cicatrizante, para sanar quemaduras y úlceras. Su madera es suave y débil, así que no se usa para la construcción.  Por mencionar otro tule famoso está el árbol de la Noche Triste, del que se cuenta que a su cobijo lloró Hernán Cortés la pérdida de casi la mitad de su ejército durante el escape a Tacuba. Todavía puede observarse este ejemplar en la Calzada México-Tacuba, en la Ciudad de México.

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