
Peto, Yucatán; 28 de agosto de 2018 (ACOM).- Cerca de un centenar de petuleños participaron anoche en una marcha pacífica para exigir que todo el peso de la ley caiga en el presunto responsable del crimen de la niña Ana Cristina, que las autoridades garanticen los derechos de las mujeres y que la familia expulsada de Tahdziú no se establezca en este municipio.
Vestidos de blanco, con pancartas en mano y veladoras encendidas, caminaron en silencio desde la unidad deportiva «La Expo», tomando la calle 30 hasta llegar al parque principal de la villa.
Ya en el punto de reunión, los organizadores enviaron un mensaje de solidaridad a la familia de la menor de seis años, mostrando su indignidad por los aberrantes hechos ocurridos entre el lunes y martes de la semana pasada, cuando fue cobarde y cruelmente atacada.
Los oradores señalaron la urgencia de que las autoridades de todos los niveles trabajen para crear las condiciones de seguridad e igualdad en los derechos de las mujeres y niños del país. Asimismo, pidieron castigos más severos a quienes atentan con la dignidad y figura de la mujer.
La actividad fue encabezada por un grupo de niños, quienes encendieron velas y veladoras en el centro de Peto como signo de petición general de paz, hermandad y solidaridad con el vecino municipio de Tahdziú.
Al término de la marcha pacífica, un numeroso grupo caminó hasta la comandancia municipal para pedir a las autoridades no se permita la llegada de la familia del presunto agresor, quienes huyeron de la furia de los vecinos de Tahdziú.
Es bueno mencionar que dentro del grupo, había al menos cinco agitadores que incitaban a la violencia y calentaban los ánimos para que los manifestantes entraran a la fuerza a la comandancia y se pueda vandalizar el edificio del palacio municipal.
Mandos policiales de la Secretaria de Seguridad Pública (SSP) y policía local atendieron a los inconformes y se formó una comisión para inspeccionar un predio de la colonia Ciprés, donde aseguraban se había establecido la familia exiliada del vecino Tahdziú.
Al final, los inconformes se trasladaron hasta el predio señalado y, con autorización de los dueños, la policía ingresó al lugar e informó a los molestos petuleños que dicha familia no se encontraba allí.


