Mérida, Yucatán; 12 de septiembre de 2017 (ACOM).- En una sencilla ceremonia en la que se recordó su desempeño como académica, docente y poetisa, este día se colocó la placa con el nombre de Beatriz Rodríguez Guillermo a la biblioteca del Escuela Superior de Artes de Yucatán (Esay), donde ella se desempeñó por más de una década.
Al cumplirse el primer año de la desaparición física de la escritora, familiares, funcionarios, amigos y alumnado del Esay leyeron su obra, dialogaron sobre su ausencia y se ofreció una semblanza sobre su trayectoria educativa, ya que inicialmente fue maestra de primaria en la población de Tekal de Venegas y posteriormente directora del Centro Cultural del Niño Yucateco, hasta alcanzar la dirección del Esay.
Beatriz Rodríguez Guillermo falleció en 2016, un 12 de septiembre a la edad de 57 años, víctima de cáncer. A través de una productiva carrera, Rodríguez Guillermo fue periodista, editorialista en suplementos culturales, promotora cultural, escritora y galardonada poetisa.
La ameritada docente fue hasta el último momento la directora de la Escuela Superior de Artes de Yucatán. Creadora y mujer de letras, Rodríguez Guillermo fue parte primordial de numerosas actividades culturales del estado, compartiendo créditos en la creación del FIC Maya, en producciones del Otoño Cultural e innumerables actividades de la Secretaría de Cultura del estado.
Ganadora del premio de poesía “Carlos Duarte Moreno” en 1983, Beatriz Rodríguez dedicó su vida a las actividades literarias y poéticas, consejera, asesora cultural y maestra. Trabajó en favor de los libros y para lo libros, teniendo un especial afecto y dedicación por la literatura infantil, lo que le valió también un premio de poesía con la obra “El sol al rededor del parque”, otorgado en 1992.
Este martes, el director del Esay, Enrique Martín Briceño, señaló que la mejor manera de recordar a la escritora Rodríguez Guillermo es continuar su esfuerzo y mantener viva su memoria a través sus poesías. Acompañar cada acto y tarea de la institución con el impulso y creatividad con la que la ex directora empeñó en darle a la institución vitalidad, libertad y proyección en favor de los alumnos.
En la ceremonia de este día, maestros y alumnos dedicaron una lectura de poesía y se ensalzó la tarea de la desaparecida escritora para recordar su desempeño, capacidad y compromiso con las letras y las artes de Yucatán. De la misma forma, Martín Briceño dio a conocer que, el espacio actual de la biblioteca se ampliará, para dar cabida a un mayor número de obras que han sido donadas para el acervo de la institución.


