Mérida, Yucatán; 11 de diciembre de 2020 (ACOM).- Investigadores, especialistas y autoridades buscarán qué en 2021 el karst de la Península de Yucatán sea declarado Patrimonio de la Humanidad, informó Helena Barba Meinecke, responsable de Arqueología Subacuática de la Península de Yucatán, área dependiente del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)

Barba Meinecke estuvo presente este día en la firma del acuerdo de colaboración entre el INAH y la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Estado de Yucatán, que permitirá un marco de trabajo conjunto y nuevas tareas de investigación sobre los suelos, cuevas y karst de la región peninsular.

Explicó que 2021 ha sido declarado el “Año Internacional de las Cuevas y el Carso”, iniciativa de la Unión Internacional de Espeleología (UIS), de la cual forma parte, estableciendo la importancia y el valor histórico que tienen las cuevas, cavernas y cenotes de la zona peninsular, ya que aportan información sobre el desarrollo humano y de las primeras especies que habitaron la región hace 11 mil años, así como presencia humana de poco más de 3 mil 200 años.

Indicó que el INAH está completando la documentación y los expedientes sobre casos exitosos de buenas prácticas de conservación como sitios naturales de los sistemas acuíferos y los diferentes puntos donde se ha logrado hallazgos importantes.

«A lo largo de dos décadas se ha podido documentar y estudiar un importante número de sitios, que van desde el anillo de cenotes del cráter de Chicxulub, el arco de X’can, la falla de Holbox, la falla del Río Hondo, que son sistemas que han permitido la conservación de huesos, cerámica prehistórica, además de sitios ceremoniales mayas ahora inundados en cavernas que deben ser estudiados y preservados», señaló.

Los estudios e investigaciones realizados aportan gran cantidad de información que ha permitido establecer diferencias entre los cenotes de la región de Campeche, los que se ubican en la zona costera de Quintana Roo y los de Yucatán, donde el suelo rocoso y el karst dan un proceso diferente en la conservación de los materiales y restos hallados que datan de hace cuatro milenios.

Los hallazgos han permitido ubicar especies animales que no se ubicaban en la región como el camello americano, el caballo, dientes de posible tiburón, así como restos óseos de once personas, en su mayoría mujeres que habitaron y vivieron en las cuevas hace poco más de 3 mil 200 a 3 mil 500 años.

Las investigaciones han permitido hallar restos de fauna extinta, como es el caso de San Manuel, kilómetro 11, población ubicada en el municipio de Tizimín, que originalmente se pensó que era un pozo y se han hallado muestras de cerámica restos humanos y huesos de animales, primeros homínidos , que no son mayas y que datan de hace 11 mil años.

Además que estos mismos sitios tienen clara evidencia de haber sido puntos donde se realizaban ritos y ceremonias de humanos, previo al desarrollo de la cultura maya.

Los cenotes de Yucatán son diferentes a los que se han estudiado en Campeche y Quintana Roo, son cuevas semi inundadas, son de otro tipo por su cercanía a la costa.

Comentó que, la propuesta para la declaración de Karst de Yucatán a la Unesco se presentará en 2021 y se buscará la declaración para establecer su importancia y el valor histórico de la zona, así como la necesidad de seguir realizando estudios e investigación sobre los alcances que tienen los suelos y el patrimonio cultural que ahí se preserva.