En Mérida, trabajadores de tortillerías enfrentan altas temperaturas durante la temporada de calor. La sensación térmica dentro de estos espacios alcanza hasta los 45 grados.

José Rogelio Kuk labora en una tortillería desde hace 10 años. Él explica que con el tiempo se adaptó a las condiciones del lugar.

Durante esta temporada, el bochorno incrementa dentro del establecimiento. El calor se concentra por el uso constante de maquinaria y hornos.

José Rogelio comenta que el equipo mantiene hidratación constante. También organiza pausas breves para continuar con la jornada diaria.

El trabajador señala que el consumo de tortillas presenta variaciones. Afirma que algunas personas reducen su ingesta debido al calor.

A pesar de la disminución en la demanda, varios clientes mantienen sus hábitos de compra. El consumo persiste en distintos horarios del día.

Las tortillerías operan de forma continua en la ciudad. Estos negocios abastecen a familias y comercios locales.

Las condiciones de calor influyen en el ritmo de trabajo. Los empleados ajustan sus actividades para cumplir con la producción diaria.

En tanto, autoridades de salud recomiendan hidratación frecuente durante esta temporada. También sugieren evitar exposición prolongada a altas temperaturas.

El calor en Mérida impacta tanto a trabajadores como a consumidores. La actividad en tortillerías refleja cambios en hábitos y condiciones laborales.

ACOM / D.R.