Hocabá, Yucatán; 4 de octubre de 2022 (ACOM).- Feligreses devotos a San Francisco de Asís participaron en la magna procesión que se llevo a cabo en calles de esta población.

Desde temprana hora, las y los fieles llegaron a ocupar su lugar en la parroquia, abarrotando el templo religioso para escuchar la homilía del párroco Santos Villegas Gil, quien presidió la ceremonia litúrgica.

En su mensaje, el sacerdote recordó que San Francisco fue un santo que vivió tiempos difíciles de la Iglesia, pero «esto no le impidió contribuir a difundir la fe en Cristo y en la vida de humildad y pobreza que abrazó».

«Renunció a las riquezas propias de la posición social privilegiada, dándole más importancia en su vida espiritual que a los bienes materiales», agregó.

«San Francisco nos enseña a vivir la virtud de la humildad, tuvo un corazón alegre y humilde. Supo dejar no sólo el dinero de su padre sino que también supo aceptar la voluntad de Dios en su vida. Fue capaz de ver la grandeza de Dios y la pequeñez del hombre. Veía la grandeza de Dios en la naturaleza», explicó.

Al término de la misa, custodios y voluntarios se dispusieron a cargar a la imagen del patrono para el paseo en las principales calles de la comunidad. En el recorrido, las personas portaban velas encendidas y flores como muestra de fe y devoción hacia la efigie sagrada. Los pabellones y estandartes de los gremios también formaron parte de la actividad religiosa festejando a San Francisco de Asís.

Música de charanga, así como mariachi «Tal de mi tierra», quienes entonaban canciones alusivas a la religión durante el recorrido del contingente que atraviesan las calles adornadas con banderines multicolores, así como el tronar de voladores e hiladas con petardos, el taller de las campanas del templo religioso que enmarca una alegría de los feligreses en los festejos patronales.

Poco le importó a la feligresía los fuertes rayos del sol, pues más de dos años después ahora pueden celebrar esta fiesta de manera presencial y «agradecer a Dios por las bondades que nos permiten seguir con vida y salud».

De vuelta en la iglesia, el santo fue colocado en el centro del recinto donde la gente formó una interminable fila para acercarse y venerar a San Panchito, como de cariño lo conocen al patrono de la localidad