Mérida, Yucatán; 17 de junio de 2021 (ACOM).- Por más de medio siglo, el ejército mexicano ha dedicado miles de horas a atender a la población afectada por algún desastre natural.
A través de la aplicación del plan DN-III-E, estrategia que hoy cumple 55 años de haberse instaurado, las fuerzas armadas se han encargado de salvaguardar las vidas de los ciudadanos que quedan dentro de la afectación, aplicando sus conocimientos y recursos para lograr su objetivo.
«La vocación de apoyo a la población civil, en caso de desastres naturales. Los apoyamos en peluquería, sanidad, tenemos coordinación con Protección Civil. Contamos con el área de transmisiones, electricistas que, en su rama, se encargan de ayudar o solventar ciertas necesidades», explicó el sub teniente, Baltazar Bailey Velázquez, perteneciente al XI Primer Batallón de Infantería.

En 1925 fue cuando el ejército efectuó, por primera vez, acciones de salvaguarda tras los efectos de un fenómeno natural, mientras que en la década de los 50, la Fuerza Aérea Mexicana también se integró a esta labor.
Sin embargo, un 17 de junio de 1966 fue cuando se instauró de manera oficial al Plan de Defensa Nacional, el anexo E, número III, para la atención en este tipo de situaciones de riesgo.
Desde entonces, los soldados mexicanos han portado con orgullo el emblema de este plan, arriesgando su propia vida para proteger a los damnificados.

El plan DN-III-E tiene tres fases de acción, la primera, de prevención, consiste en conocer los riesgos que implica el fenómeno en cuestión y preparar a la población ante los embates; en la fase de auxilio, se aplica la búsqueda y rescate de quienes se vieron afectados, así como su evacuación, mientras que, en la tercera, la de recuperación, se aplican estrategias para atender a los afectados y de apoyar en los trabajos de restablecimiento de servicios.
Para esta labor, se cuenta con equipos, maquinaria, comunicaciones, atención a la salud y también de apoyo a los ciudadanos, junto con la coordinación con las autoridades de Protección Civil, para eficientizar las acciones de ayuda.

Como se informó, se cuenta con 31 vehículos, los cuales incluyen unidades de reconocimiento, de traslado, cocina comunitaria y fábrica de tortillas; junto con 13 unidades de maquinaria pesada para acciones de despeje de vías, 4 plantas potabilizadoras para la población y una embarcación.
Durante la fase apoyo a la población, se cuenta con equipos para preparar hasta 900 raciones diarias de comida para quienes resulten damnificados por el impacto de un meteoro, aunque se podrían alcanzar hasta 2 mil en un solo día.









