Mérida, Yucatán, 16 de noviembre de 2021 (ACOM). – La mesa estaba servida, los invitados en sus lugares, solo faltaba quien encabezaría el acto de inicio del Tianguis Turístico Mérida 2021, el mejor organizado, según el gobernador Mauricio Vila.

Sin embargo, el presidente Andrés Manuel López Obrador, prefirió entrar por la puerta que estaba atrás del escenario por lo que periodistas e invitados tuvieron que conformarse con verlo desde lejos.

El Tianguis Turístico fue el pretexto perfecto para que el gobernador, Mauricio Vila Dosal, presuma cómo su administración ha fortalecido la infraestructura para el turismo de reuniones al en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI y en el Centro Internacional de Congresos (CIC) dos espacios para albergar un encuentro como el que se desarrolla la capital yucateca.

En la víspera de la inauguración, el CIC se convirtió en un búnker protegido por el otrora Estado Mayor, reducido hoy a “ayudantía”, cuyos elementos con cortes estilo militar y ropa de civil, cuidaban celosamente que nadie cruce el perímetro para ingresar al recinto.

La Ayudantía junto con los organizadores del evento revisaban minuciosamente las listas de los invitados a la inauguración del llamado “Renacer del Turismo en México”, luego de que la pandemia redujo dicha actividad a prácticamente cero.

A pesar de los vientos de cambio que enarbola el gobierno de la llamada Cuarta Transformación, el protocolo oficial es el mismo para los medios de comunicación: llegada anticipada de dos horas y directo al ‘corral de la prensa’.

Tras larga espera y con una decena de advertencias del maestro de ceremonias para que los invitados porten sus pulseras de acceso, todavía se podía diferenciar a los que eran los “vips” de los “terrenales”. Y de pronto se anunció el arribo del presidente.

Fotógrafos y camarógrafos apuntaban sus lentes hacia la entrada principal por donde ingresaron gobernadores, empresarios y funcionarios de primer nivel, sin embargo, el enorme portón del salón se cerró.

Confundidos los comunicadores gráficos se miraban unos a otros. De pronto, un hombre con corte tipo militar, moreno, vestido con una guayabera blanca, que contrastaba con el color de su piel, miró a uno de los fotógrafos que buscaba por dónde ingresaría López Obrador y le indicó que lo hará por pequeña puerta colocada, cerca del escenario.

A paso veloz, ingresó el mandatario, junto con su anfitrión el gobernador de Yucatán para iniciar un acto que se prolongó casi dos horas, debido al largo discurso del tabasqueño. Y no, no hubo entrada triunfal, prefirió la puerta de atrás.