El cineasta español Víctor Erice recibió hoy el Premio Donostia de la 71ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, en el emblemático teatro Victoria Eugenia de la ciudad, mismo escenario en el que se le reconoció hace 50 años, con la Concha de Oro del certamen, por “El espíritu de la colmena”.
Un reencuentro con Ana Torrent
La actriz Ana Torrent, que protagonizó aquel filme cundo tenía seis años de edad, entregó la estatuilla al realizador y también participó junto a él en la presentación de la Proyección Premio Donostia de la película “Cerrar los ojos”, cuarto largometraje de Erice como director.
El cineasta es conocido por sus aportaciones al mundo del cine, especialmente al ámbito artístico español e internacional. Sus películas se caracterizan por su estilo poético y contemplativo, explorando a menudo temas de la memoria, la infancia y el paso del tiempo.
Tras un prolongado aplauso, Erice agradeció un premio que lleva como divisa el nombre de la ciudad a la que llegó con tan sólo unos meses de vida y recordó que en la ciudad creció “en todos los sentidos, también como espectador de películas”, y evocó los primeros títulos que disfrutó en el Kursaal y el Victoria Eugenia, ambas sedes del Festival de San Sebastián.
“Si cierro ahora los ojos, me veo de niño en una de esas butacas, disfrutando de películas que jamás olvidaré”, dijo y también tuvo palabras para sus compañeros de generación, sus padres y allegados más cercanos y para el certamen.
“El aprendizaje en el cine no acaba nunca”
“Siempre he entendido el cine como un medio de conocimiento. De ahí que su aprendizaje para mí no se acabe nunca. Con el paso de los años hay algo que creo haber comprendido, que la obra de un cineasta, recordando ahora a Albert Camus, quizá no sea otra cosa que ese largo caminar por los dominios del arte de hacer películas para recuperar las imágenes extraordinarias contempladas en una pantalla a las que abrió su corazón por vez primera”, sostuvo.

La actriz Ana Torrent expresó que es “muy emocionante” entregar a Erice el premio “50 años después de estrenar juntos en este mismo lugar ‘El espíritu de la colmena’, porque Víctor ha entrelazado de tal manera vida y cine que hay algo casi mágico en la forma en que ha cerrado un círculo”.
“Un círculo, agregó, que empezó a dibujar entonces cuando una niña descubría el cine y no era capaz de distinguir entre realidad y ficción, y ha completado ahora en ‘Cerrar los ojos’ cuando un director invoca a la sala de cine como el lugar primordial de la experiencia para el espectador, un lugar donde reconocernos y entender quiénes somos”, ha añadido.
“El cine, una aventura, algo vivo y revelador”: Erice
Según la actriz, Erice siempre consideró el cine como «una aventura, algo vivo y revelador, un espacio para el conocimiento donde, a través de una historia sencilla, pudiera descubrir y capturar aspectos fundamentales de la vida».

«Ella mencionó que a Víctor no le gustaba hablar mucho de sus películas porque ya había entregado mucho, muchísimo de él en sus imágenes. Él demostró una gran coherencia, generosidad y valentía en su compromiso, y no nos dejó ni una sola imagen que no fuera necesaria para él, que no estuviera latiendo, que no fuera al encuentro de algo», expresó.
«Yo quiero dar las gracias a Víctor por su lealtad. Y, por supuesto, por su mirada, una mirada que guió la mía, y me regaló una interpretación del mundo que me ha acompañado toda la vida y que hoy me sigue iluminando. Es un grandísimo honor entregar aquí esta noche este premio a Victor Erice”, concluyó.
Un cineasta de renombre internacional
El Festival de San Sebastián siempre ha valorado la trayectoria de Víctor Erice. Él debutó como director filmando uno de los tres episodios de “Los desafíos” (1969) junto a José Luis Egea y Claudio Guerín, y la película fue seleccionada en la Sección Oficial, donde le otorgaron la Concha de Plata a la mejor dirección.
Cuatro años más tarde, Erice recibió la Concha de Oro por su primer largometraje en solitario, “El espíritu de la colmena” (1973). Asimismo, seleccionaron «El sol del membrillo» (1992) en la sección Made in Spain después de ganar el Premio del Jurado y de la Crítica Internacional en Cannes. Además, la película colectiva “Ten Minutes Older: The Trumpet” formó parte de la sección Zabaltegi en 2002.

Tras la gala, el Victoria Eugenia ha acogido la proyección de “Cerrar los ojos”, un filme sobre la memoria hilada en torno a una película inconclusa y a la misteriosa desaparición de un actor. El filme, que previamente ha sido mostrado en los festivales de Cannes y Toronto, se estrenó hoy en las salas de cine en España.
El festival inauguró hace seis años una línea de Premios Donostia vinculada a cineastas cuya contribución al arte cinematográfico es indiscutible, como Agnès Varda (2017), Hirokazu Koreeda (2018), Costa-Gavras (2019) y David Cronenberg (2022).
El galardón honorífico más importante del Festival de San Sebastián homenajea en 2023 a un cineasta que, con solo cuatro largometrajes, cuenta en su historial con la Concha de Plata a la mejor dirección, la Concha de Oro a la mejor película y el Premio del Jurado y de la Crítica Internacional en el Festival de Cannes, entre otros muchos reconocimientos.
Por: Adela Mac Swiney (Corresponsal ACOM en España)





