Tampico, 26 de noviembre de 2020 (Excélsior).- “¡Es un leopardo! ¡Es un leopardo!”, alertaron varios visitantes parque Fray Andrés de Olmos de Tampico. El felino estaba debajo de una banca.

Personal del grupo Patitas de la Calle acudió al llamado. Las características que ofrecían los denunciantes era el hallazgo de un leopardo…

Sin embargo, al llegar al llegar, se toparon con un gato enorme que estaba asustado. Se trató de un gato de la raza bengalí. Este tipo es resultado del cruce entre un gato leopardo asiático y un felino doméstico realizado en 1963 por la genetista norteamericana Jean Sugden Mill, según datos publicados por la revista Muy Interesante.

Es algo más grande que el gato común (machos): patas largas y fuertes y ojos almendrados. El gato bengalí mantiene sus genes salvajes con un maullido único, similar a un gorjeo o arrullo, algún que otro desequilibrio emocional pasajero y una gran predilección por el agua”.

América Sandoval, representante de Patitas de la Calle, dio a conocer que decidieron ponerle Andrés al felino rescatado; además de que en la valoración que le hicieron, vieron que le faltan algunas piezas dentales, tiene ocho años de edad, y fue sometido a una esterilización.

Se indicó que sería puesto en adopción, pero los interesados deben de cumplir con ciertos requisitos, como certificar manutención