Mérida, Yucatán; 20 de diciembre de 2020 (ACOM).- En un hecho por demás extraño, un conductor alcoholizado fue detenido en el mercado de Santiago a donde había acudido después de chocar contra un poste de luz y abandonar su vehículo a media calle.
El parrandero estrelló su vehículo Golf en la calle 70 y como si nada se bajó a pedir una orden de mondongo en el popular centro de abasto meridano.

Ya estaba saboreando el desayuno cuando llegaron policías municipales y detuvieron al sujeto antes que pudiera probar bocado.
Al final no le quedó de otra que responder por los daños ocasionados y pasar las horas reglamentarias en la cárcel municipal por conducir bajo los efectos del alcohol.









