Izamal, Yucatán; 2 de julio de 2021 (ACOM).- Unos 300 campesinos de Izamal abandonaron de manera repentina la sede del comisariado ejidal donde se llevaba a cabo la segunda asamblea para tomar acuerdos sobre el precio que se pagaría al núcleo agrario por la ocupación previa de la superficie para las vías férreas del Tren Maya.
La molestia de los ejidatarios se manifestó cuando el licenciado William May Gorocica informó que no llegaría ningún representante del Fonatur ni del despacho Barrientos y Asociados para llevar a cabo la negociación del precio que se pagaría por las 16 hectáreas de tierras.

José Elías Canche, quien representa a la Gubernatura Maya en esta urbe manifestó su inconformidad por esta situación anómala y denunció ante el pleno de la asamblea que días antes William May Gorocica había estado recabando firmas de los ejidatarios en lo ‘oscurito’ para consumar la entrega de las tierras del ejido a Fonatur sin cumplir con la Ley.
«Todo parece indicar que la intención es que la gente no sepa la cantidad que se pagaría por las tierras y de esta manera quienes se encuentran al frente del ejido serian quienes pondrían el precio a su propia conveniencia», acusó.

Indicó que el visitador agrario, Wilberth Lozada, en complicidad con May Gorocica intentaron sorprender a la gente del campo de Izamal al simular la asamblea de ayer como si se hubiera pegado la convocatoria cuando en la realidad jamás se emitió.
Por su parte, Canché Pisté emplazó a los responsables del proyecto del Tren Maya a dar la cara, ya que de lo contrario llegarán a la capital del estado en busca de información.

En una reunión posterior en un domicilio de la colonia Yaxché se acordó viajar a Mérida para entrevistarse con los representantes de Fonatur y con el enlace Territorial del Tren Maya, Aarón Rosado.









