Yucatán tenía una ventaja y la perdió. Según el reporte de pobreza laboral del INEGI, mientras casi todo el país bajaba el indicador, el estado fue de los pocos donde subió: más gente trabaja, pero su dinero ya no alcanza para comer. El golpe llegó al arrancar 2026.
Casi dos años sin mejora
La nueva administración estatal arrancó a finales de 2024. Desde entonces, según los datos del INEGI, el estado pasó de mejorar por encima del promedio a empeorar por debajo de él, con el golpe más agudo al iniciar 2026.
De mejorar a empeorar
De acuerdo con la serie del CONEVAL, hoy a cargo del INEGI, Yucatán cerró 2024 en 26.1% de pobreza laboral, tras bajar desde 32.2%: venía mejorando con fuerza. Esa inercia se rompió.

El deterioro fue doble. Según el INEGI, la pobreza laboral creció 1.5 puntos en un año y 2.4 puntos en un solo trimestre, el segundo peor resultado nacional, y dejó al estado entre los únicos siete donde el indicador subió.
Con datos del INEGI y el CONEVAL, cerca de uno de cada cuatro trabajadores yucatecos no logra cubrir la canasta básica.
Y esa canasta cuesta cada vez más. Según las líneas de pobreza del INEGI, a abril de 2026 —el dato oficial más reciente— una persona en zona urbana necesitaba 2,599 pesos al mes solo para comprar los alimentos indispensables.
Para una familia de cuatro, son más de 10,000 pesos mensuales únicamente en comida. Ese costo subió 8.3% en un año, casi el doble de la inflación general y el mayor encarecimiento de los alimentos desde enero de 2024.
¿Qué es la pobreza laboral?
Es el porcentaje de personas cuyo ingreso por trabajo no alcanza para comprar la canasta alimentaria básica. Es decir, hay gente que trabaja, pero no gana lo suficiente para comer. No mide desempleo; mide si el sueldo rinde.
La inflación que encarece la mesa
Los precios explican buena parte del problema. De acuerdo con el INEGI, en enero de 2026 Yucatán encabezó el alza de precios del país, con 1.17% mensual, muy por encima del promedio nacional de 0.38%. En Mérida, según el mismo instituto, la inflación anual subió de 4.05% en febrero a 4.31% en abril, una trayectoria ascendente.
En mayo, el estado figuró entre los de mayor inflación. Conforme al INEGI, los productos que más presionaron fueron el jitomate, el pollo, la tortilla de maíz, el gas doméstico y la papa.
Economistas locales advierten que Yucatán depende del traslado de mercancías desde el centro del país, lo que encarece los básicos y tarda en reflejar las bajas. El resultado: la misma quincena compra menos comida.









