El Festival de Huesca presentó este 10 de junio, en su sección de Industria, cinco proyectos audiovisuales impulsados por CIMA Aragón, con propuestas de ficción y documental que exploran la identidad, la memoria, el paisaje y los vínculos familiares.

Festival de Huesca abre espacio a CIMA Aragón

La 54 edición del Festival de Huesca reunió trabajos de directoras aragonesas que buscan ampliar apoyos, fortalecer coproducciones y visibilizar nuevas miradas dentro del cine aragonés.

Festival de Huesca Entre las propuestas figura “No soy la madre del cómico”, largometraje documental dirigido por Nuria Rubió, centrado en Pepi Labrador, una mujer que decidió reinventarse a los 50 años para dedicarse al stand up.

Proyectos audiovisuales sobre memoria y territorio

La naturaleza aparece como eje de “Aragón salvaje”, documental codirigido por Leticia Barrios y Guillermo Bacariza, que retrata los ciclos de vida y la biodiversidad de la comunidad autónoma. El rodaje inició a finales de 2025 y continuará hasta 2027.

La ficción estuvo representada por “Cinco olivas”, cortometraje de Marina Selene sobre el duelo visto desde una niña de nueve años. La historia se filmará en Oseja y mantiene una apuesta por el talento local.

Directoras aragonesas refuerzan el cine regional

Silvia Pradas presentó “La pastora”, largometraje inspirado en una mujer que conoció durante el documental “La senda del pastor”. La película abordará la libertad de elección y se rodará entre Aragón y la Comunidad Valenciana.

La sesión cerró con “El oso fantasma”, documental de Pol Verdugo y Alba Heredero sobre Tomás Muñoz, cineasta olvidado que obtuvo un Oso de Oro ex aequo en Berlín en 1978 por “Ascensor”.

El Festival de Huesca confirmó así el peso creativo de CIMA Aragón y el avance de proyectos con identidad local, proyección internacional y nuevas oportunidades para el sector audiovisual.

Fuente: Adela Mac Swiney González/ACOM