La denuncia pública de un inversionista que reclama la devolución de 500 mil pesos más intereses puso al descubierto a Financiera Espadas, un supuesto negocio de préstamos de Tixkokob que, de acuerdo con el afectado, captó 1.5 millones de pesos de su capital bajo la promesa de obtener rendimientos.
El caso exhibe el riesgo de operaciones que se presentan como negocios financieros o de préstamos para atraer capital privado, pero cuya formalidad, regulación y capacidad para responder por el dinero recibido no siempre son conocidas por quienes entregan sus recursos y tampoco están registrados ante Hacienda o ante una institución legal para operar como prestamistas.
En este caso, el inversionista, cuyo nombre se omite por obvias razones, señala directamente a Irma Espadas Báez; a su esposo, Guillermo Vicente Mendoza Mena, y a Iván Espadas Báez, hermano de Irma, como las personas con quienes tuvo relación a partir de la entrega del dinero.
De acuerdo con su testimonio, hace aproximadamente dos años Irma y Guillermo lo invitaron a aportar recursos para un negocio dedicado a otorgar préstamos. La confianza personal que mantenía con ellos desde años atrás, asegura, fue determinante para entregarles 1.5 millones de pesos, con la promesa de recibir un rendimiento anual del 7%.

Financiera Espadas: de la promesa de rendimientos al reclamo
El afectado relata que durante el desarrollo de la operación se produjeron cambios internos y Guillermo habría dejado de participar directamente en el negocio, que posteriormente habría quedado en manos de Irma y de su hermano Iván.
Fue entonces cuando decidió recuperar su inversión. Logró conseguir que le devolvieran un millón de pesos, pero los problemas comenzaron cuando intentó cobrar los 500 mil pesos restantes y los rendimientos que asegura le habían prometido.
El inversionista afirma que inició una prolongada serie de llamadas y gestiones de cobro. Sostiene que Iván Espadas le proporcionó diferentes explicaciones para aplazar la devolución e incluso llegó a plantearle cubrir el adeudo mediante pagos mensuales de mil pesos, propuesta que consideró ridícula, por lo tanto la rechazó.
Cuando recurrió a Irma Espadas, agrega, ella habría señalado a su hermano como responsable de solucionar el adeudo.
El afectado asegura, que varios meses después, que finalmente obtuvo un compromiso de pago por 605 mil pesos, cantidad que, según su versión, incluía los 500 mil pesos de capital pendiente más los intereses acumulados.
Denuncia abre dudas sobre operación de la financiera
El caso tomó otra dimensión cuando el inversionista hizo público su reclamo en redes sociales de Tixkokob. Asegura que, a partir de esa publicación, otras personas se pusieron en contacto con él para señalar experiencias similares relacionadas con la entrega y recuperación de dinero. Además, uno de ellos dio la dirección donde podría ubicarse los presuntos defraudadores en calle 21 entre 8 y 10 “al lado del molino”, en Tixkokob.
El denunciante sostiene que conserva conversaciones telefónicas mantenidas durante meses con Irma e Iván Espadas y anticipó que recurrirá a las autoridades al considerar que pudo ser víctima de un presunto fraude. La denuncia pública también “destapa” este nuevo caso que se registra en Yucatán.
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