Una huelga de operadores de autobús y trabajadores de la empresa Autobuses Urbanos Suroeste paralizó el servicio de transporte público en varias colonias del oriente de Mérida.

La protesta surge ante la inminente desaparición de la compañía, que será absorbida por otra operadora bajo el esquema de movilidad “Va y ven”.

Los empleados exigen el pago completo de sus liquidaciones, argumentando que desde hace años enfrentan retrasos salariales y falta de prestaciones como el séptimo día y la prima dominical.

La manifestación comenzó con la toma de instalaciones y la inmovilización de 21 autobuses en un encierro.

Al menos 30 trabajadores —entre choferes, mecánicos, despachadores y electromecánicos— se sumaron al paro, afectando rutas del Circuito Colonias y del sector de Pacabtún.

Además del retiro del servicio, los empleados denunciaron que se les quitó la seguridad social, lo que agrava su situación laboral y personal.

Empresa admite incapacidad financiera total

Rafael Núñez Moguel, secretario general del Sindicato Fernando Vargas, explicó que la empresa intentó entablar una negociación, pero reconoció no tener recursos para pagar las liquidaciones.

“Ya la desconfianza existe, y pues, mejor, queremos nuestra liquidación”, declaró.

Algunos trabajadores señalaron que estarían dispuestos a ser contratados por la nueva empresa operadora, pero únicamente después de recibir lo que legalmente les corresponde.

Los inconformes aseguraron que el paro se mantendrá de forma indefinida hasta que su demanda sea atendida.

Por el momento, usuarios del oriente de la ciudad enfrentan afectaciones en su movilidad, sin un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades estatales de transporte.

ACOM