Lo que comenzó como un intento de “lucir diferente” terminó en susto y dolor para un joven de 22 años, quien acabó con objetos metálicos incrustados en el brazo y un dedo, luego de usarlos como si fueran accesorios.
El insólito caso ocurrió en la colonia Santa María, sobre la calle 31 entre 58 y 60, donde José F. Pat M., conocido como “El Topo”, pidió ayuda a vecinos al presentar fuerte hinchazón y dolor tras varios días con los objetos atorados en su cuerpo.
De acuerdo con los reportes, el joven se colocó por cuenta propia piezas metálicas a manera de adorno.
Sin embargo, con el paso de los días la inflamación empeoró, al grado de ya no poder retirarlas. Vecinos, alarmados por la situación, dieron aviso a las autoridades.
Al sitio llegaron policías municipales y un paramédico, quien determinó que era necesario trasladarlo de inmediato a un nosocomio.

Minutos después, la ambulancia Y-67 de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) lo llevó al Hospital General San Carlos, donde recibiría atención médica especializada para retirar los objetos.
El caso generó sorpresa entre habitantes de la zona, quienes no podían creer hasta dónde llegó la ocurrencia del joven.
Esta situación quedó como una dolorosa anécdota.
ACOM









