Mérida, Yucatán, 13 de marzo de 2022 (ACOM/ Israel Medina). – La tecnología y la necesidad de las personas de sentirse acompañadas hicieron que la industria de la música se mantenga a flote durante la pandemia.

Salo Loyo, tecladista y arreglista del cantante Luis Miguel, afirmó que, a falta de conciertos y presentaciones en vivo, las plataformas digitales se convirtieron en aliadas de cantantes y músicos.

“Afortunadamente nos dimos cuenta que la música es algo que nos mueve el alma y no va a parar, no hay nada que la detenga, gracias a Dios. Todos queremos música, siempre va haber espacio no hay artista viejo, hay que seguir aportando y seguir dándole” expresó.

El músico, junto con Kiko Cibrián, uno de las personas de todas las confianzas de “El Sol de México”, relató que hace 6 años intentó compartir sus conocimientos con clases virtuales, sin lograr el éxito.

Sin embargo, el panorama cambió a raíz de la pandemia ya que tanto jóvenes como adultos, ante el confinamiento, buscaron aprender y entretenerse con cursos de música lo cual pudo capitalizar muy bien.

Afirmó que en los últimos dos años la industria musical no dejó de evolucionar, toda vez que los cantantes incrementaron las colaboraciones, así como las fusiones de géneros.

“De repente escuchamos a este artista con otro que jamás te lo hubieras imaginado juntos, ni ellos mismos” reflexionó.

Salo Loyo, quien forma parte del staff de músicos de Luis Miguel, también habló del polémico género urbano.

“No lo veo como un género pasajero, no voy a decir para bien, ni para mal. Todos los géneros tienen algo bueno, El único problema es cuando no aporta algo positivo. Más bien, no utiliza el poder que tiene al ser tan popular para crear un movimiento positivo” expresó.

El arreglista, que también ha sido productor de cantantes como Marco Antonio Solís, estuvo en Mérida para promocionar el “Yucajazz”, un concierto que se realizará el 8 de abril en el teatro “Armando Manzanero” con talentos yucatecos a fin de recaudar fondos para organizaciones civiles.