Tizimín, Yucatán, 28 de enero de 2021 (ACOM).- Por un descuido, un matarife estuvo a punto de volarse un dedo con un cuchillo, cuando laboraba en el rastro municipal.

De acuerdo con datos recabados, Miguel Ángel B.D., de 25 años de edad, iniciaba su jornada a las 2 de la mañana y repentinamente se hirió.

De inmediato, se dio aviso al vigilante de guardia quien pidió el apoyo de los paramédicos de la Secretaría de Seguridad Pública.

Al arribar, los socorristas le realizaron las curaciones necesarias, pero para su fortuna la cortada no fue mayor y no amerito ser llevado al hospital.