Mérida, Yucatán; 15 de octubre de 2021 (ACOM).- Nuestro país está a punto de perder el Estado de Derecho debido a la sumisión de los poderes del Estado por presión del Ejecutivo. La sociedad debe de estar muy atenta a luchar por las garantías que la nación ha construido para recuperar la independencia de poderes y no permitir un retroceso que solo puede llevar a una dictadura, dijo Carlos Macedonio Hernández, director de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Yucatán.

El docente habló sobre las condiciones que imperan en nuestro país ante la publicación dada a conocer por el organismo internacional Proyecto de Justicia Mundial –World Justice Project– que destaca en una encuesta el retroceso de México en materia de legalidad y aplicación de la justicia.

Macedonio Hernández recalcó que el estado mexicano se ha debilitado a tal grado que, la sociedad está superando la condición y corresponsabilidad de la ley. «Nuestro país ha construido instituciones consolidada por leyes actuales y modernas, sin embargo, la aplicación de la justicia es el problema que se demora y por ello, la sociedad ya no responde, ni se compromete con el cumplimiento de la ley», apuntó.

«A los mexicanos nos falta una cultura de la legalidad. Desde 2008, la ley del estado cambió para hacerse “garantista”, esto es, la prisión de oficio ya no es una excepción, aquí se aplica en defensa de los Derechos Humanos, pero falta que la autoridad asuma su responsabilidad de aplicarla, empezando por interponer las denuncias correspondientes para que los órdenes judiciales actúen», sostuvo.

Muchas veces vemos cómo acciones del orden legal tiene un tratamiento político, cuando la autoridad debe de ser corresponsable, aplicar la ley y exigir que se aplique el Estado de Derecho, porque lo que ocasiona es la frustración de la sociedad ante situaciones de apremio que nunca tienen un culpable y se prodigan las malas actitudes, las acciones de corrupción y por ello de impunidad.

La justicia debe de aplicarse para que se mantenga la equidad. De manera hipotética, a unas personas se les castiga a otras muchas no, lo que impone aspectos en la conducta ciudadana a evadir la acción de la justicia y no responsabilizarse de hechos y acciones, muchas veces premeditadas, donde resultan lesionados otros ciudadanos.

«Todo ello, genera un desequilibrio social, lo que eleva la impunidad, por ello, el problema no es la ley, sino la aplicación de la ley y sus corresponsables funcionarios-ciudadanos, encargados de aplicarla y hacer que la justicia sea igual para todos y no solo unos cuantos», refirió.

«El Derecho tiene tres grandes vertientes, está la dimensión jurídica que es cómo se establece la ley, la jurisprudencia, también hay una dimensión axiológica, que son los valores con los que se aplica la ley, donde se aplica la ética. También hay una dimensión sociológica donde se cumple la ley con la realidad social. Pero, en nuestro entorno lo que falla es la aplicación de la justicia y por ello, los juzgadores y la sociedad deben de ser mucho más exigentes en su permanencia y pertenencia con la justicia», dijo.

Macedonio Hernández repuso que, el Poder Judicial actúa sobre los casos que conoce, entonces debe tener un proceso previo, donde la investigación del delito sea profesional y debidamente elaborada para que el juez tenga los elementos para aplicar la ley y sancionar o desestimar un hecho que debe de estar debidamente comprobado.

«La justicia de alguna manera es el reflejo mismo de la sociedad, si tenemos familias honestas, tendremos una justicia honesta, pero si tenemos familias deshonestas, tendremos una justicia deshonesta, porque es el reflejo de sus condiciones lo que aplica para seguir siendo una condición de equilibrio en el entorno donde se aplica», concluyó.