Mérida, Yucatán; 25 de noviembre de 2019.- La relación entre México y Estados Unidos ha avanzado en proyectos direccionados al desarrollo de la tecnología bioquímica y molecular, para la cual han utilizado plantas y cultivos resistentes al cambio climático.

En el mes de octubre se realizó el XI Simposio México-USA sobre Bioquímica y Biología Molecular de las Plantas, donde se dio a conocer el acercamiento entre ambas naciones que ha conllevado al mejoramiento de los recursos humanos y científicos, para crear plantas más resistentes a sequías prolongadas.

Este avance favorecería al resto de países en el mundo, debido al cambio climático que afecta al planeta y que podría causar escasez o desabasto de especies vitales para la alimentación. Las plantas son inmunes al cambio de clima y responden al aumento del mercurio de diferentes maneras, pero la temperatura afecta la distribución de las plantas alrededor del planeta.

La temperatura también perjudica el tiempo de floración, el rendimiento de los cultivos e incluso la resistencia a las enfermedades. En este contexto, desde la Universidad de California los científicos estudian cómo las plantas responden a la temperaturas, para predecir no solo las reservas de alimentos en el futuro, sino también para desarrollar nuevas tecnologías para ayudar a las plantas a sobrellevar el aumento de la temperatura.

El portavoz de monederosmart.com Samuel Flores, explicó que “las plantas que han logrado ser modificadas son fuertes en comparación a otras plantas, porque logran tener una fortaleza grande al enfrentarse o estar expuestas cambios de temperatura como a la ausencia de agua, y son más nutritivas por el suministro de vitaminas u otros elementos que se les añade. Finalmente, nuestro organismo sale beneficiado por el aporte vitamínico que consume mediante este tipo de alimentos”.

Resaltó que estos métodos buscan la posibilidad de mejorar la fabricación de los compuestos de utilidad y de disminuir los precios de producción. Además, producen un mínimo impacto ambiental en la síntesis química, que no requiere de escenarios extremos de temperatura y presión, ni médulas químicas comprometidas.

La preocupación en la materia también surge porque el 20% de las especies vegetales está en peligro de extinción, la deforestación que causa la industria de la madera, y la urbanización que avanza sobre terrenos cultivables.

Específicamente los frijoles, el arroz, el maíz, la papa y el trigo, han sufrido los efectos del aumento de la temperatura. A diferencia del banano y la yuca que pueden soportar las altas temperaturas. De manera que, los científicos trabajan en la preservación del patrimonio genético de las semillas, y el desarrollo de especies que resistan a las sequías.

Entre México y Estados Unidos son diversos los temas de biología de plantas que conlleva a desafíos entre ambas naciones que comparten una gran frontera, donde precisamente hay una gran cantidad de ecosistemas y de plantas que tienen bajo estudios desde hace 22 años.