Con la promesa de mejorar los sistemas de agua, vialidad y seguridad, los diputados de las bancadas de Morena, PAN, PT y PVEM, además de la legisladora independiente Rossana Couoh, aprobaron por mayoría que el Gobierno de Yucatán contrate un crédito de hasta 1,562 millones de pesos para financiar obras y acciones del Plan de Bienestar Metropolitano (PBM).
El dictamen también autoriza al Ejecutivo estatal a realizar operaciones de refinanciamiento de la deuda pública por hasta 9 mil 267.7 millones de pesos.
La propuesta fue aprobada en lo general con 31 votos a favor y tres en contra. Los votos en contra correspondieron a Javier Osante Solís y Larissa Acosta Escalante, de Movimiento Ciudadano (MC), y Gaspar Quintal Parra, del PRI. El diputado de Morena Samuel de Jesús Lizama Gasca no estuvo presente en la sesión extraordinaria.

Durante la discusión, Acosta Escalante presionó para que se leyera ante el pleno un documento de organizaciones civiles, en el que exigieron transparencia y rendición de cuentas en el ejercicio de los recursos provenientes del crédito, cuyo pago se extendería por un plazo de hasta 15 años.
Crédito incluye refinanciamiento de la deuda de Yucatán
El paquete financiero no se limita al nuevo crédito por 1,562 millones de pesos. También permite al Ejecutivo estatal realizar operaciones de refinanciamiento de la deuda pública por hasta 9 mil 267 millones 732 mil pesos, contratar instrumentos derivados de cobertura y modificar la Ley de Ingresos del Estado para 2026.
Los recursos del nuevo empréstito estarán destinados al Plan de Bienestar Metropolitano, que contempla inversiones en agua potable, movilidad, seguridad e infraestructura.
Durante la discusión, las diferencias se concentraron en las condiciones bajo las cuales el Ejecutivo podrá contratar el financiamiento y en el nivel de avance de los proyectos que serán pagados con estos recursos.
MC cuestiona aprobación del empréstito
El coordinador de Movimiento Ciudadano, Javier Osante Solís, sostuvo que el Congreso aprobó el financiamiento sin contar con suficiente información técnica sobre las obras.
Calificó la autorización como “un cheque al portador basado en promesas vacías y en la más profunda improvisación” y cuestionó que el Legislativo aprobara el endeudamiento sin disponer, según expuso, de proyectos ejecutivos, estudios de factibilidad ni análisis de impacto ambiental.
Osante también puso en duda las consultas ciudadanas utilizadas para respaldar el Plan de Bienestar Metropolitano y planteó como alternativa la creación de una Comisión del Agua para atender los problemas de abastecimiento y gestión del recurso en Yucatán.
PRI advierte riesgos por deuda a largo plazo
Por el PRI, Gaspar Quintal Parra afirmó que votar contra el financiamiento no significa rechazar las obras de infraestructura, sino cuestionar la forma en que se estructuró financieramente el paquete.
Entre sus señalamientos destacó un financiamiento a 15 años por 400 millones de pesos para tecnología de seguridad, cuya vida útil, aseguró, sería de aproximadamente cinco años. También cuestionó la falta de proyectos ejecutivos en materia de agua, las atribuciones limitadas del comité encargado de vigilar los recursos y las condiciones del refinanciamiento de la deuda.
El legislador priista señaló que su bancada propuso otras opciones, entre ellas reducir el gasto corriente, establecer una programación multianual de las inversiones y distribuir los recursos de manera equitativa entre los municipios del estado.
PAN respalda crédito, pero pide vigilancia
Las bancadas de Morena y PAN defendieron la autorización al considerar que permitirá financiar infraestructura y atender rezagos en servicios públicos, agua y movilidad.
El PAN precisó que su voto favorable “no es un cheque en blanco” y anticipó que dará seguimiento al ejercicio de los recursos y al cumplimiento de las obras comprometidas.









