Al iniciar el análisis de la reforma a la Ley del ISSTEY de 2022 que impulsó el ex gobernador Mauricio Vila, las bancadas de la oposición en el Congreso del Estado manifestaron posturas propositivas para enriquecer la propuesta del titular del Ejecutivo Estatal, Joaquín Díaz Mena.
Movimiento Ciudadano anticipó su aval a la iniciativa oficial, pero planteó revisar las “letras chiquitas” de las modificaciones.

En ese contexto, el diputado naranja, Javier Osante Solís, hizo notar que la propuesta presentada busca modificar la ley vigente, pero no restituye en su totalidad los derechos de la burocracia.
Y es que el artículo 8 transitorio congela al 9 por ciento de las aportaciones de trabajadoras y trabajadores estatales, pero en el año 2032 empezaría a incrementar.
“Hago votos para que esta sea una reforma que beneficie a los trabajadores a largo plazo y no sea algo momentáneo”, pronunció Osante Solís.
La oposición se puso creativa
Por su parte, el diputado del PRI, Gaspar Quintal Parra, propuso que no depositar a las arcas del ISSTEY la aportación del burócrata se tipifique como delito penal “para poner un alto total a esta práctica y que no se repita, incluso, en paraestatales”.
Además, que la aportación del gobierno estatal sea de 28.75 por ciento repartido entre el fondo de pensiones y el servicio médico en lugar del 21.75 por ciento que propone la iniciativa oficial.
De igual manera, que se elimine el requisito de edad para que familiares tengan derecho al servicio médico con solo acreditar el parentesco y que regresen los vales al salario integrador.
El PRI y el PAN pidieron la comparecencia de los titulares del ISSTEY y la Secretaría de Administración y Finanzas, Diego Cetz Pech y Juan Sánchez Álvarez, respectivamente.
En ese sentido, el diputado blanquiazul, Roger Torres Peniche, dijo que es importante contar con la participación de los funcionarios responsables, pues tienen los datos y la información que ayudará a despejar dudas.
ISRAEL MEDINA









