Maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizaron una manifestación frente a Palacio de Gobierno que incluyó pintas en el edificio histórico, colocación de mantas y el anuncio de un paro de labores a nivel nacional.
Los docentes reiteraron sus demandas centrales: la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la derogación de la reforma educativa implementada durante las administraciones de Peña Nieto, López Obrador y ahora Claudia Sheinbaum.

Los contingentes de diversas secciones sindicales del país expresaron consignas y advirtieron que los acuerdos definitivos sobre el paro serán dados a conocer próximamente en asamblea.
Pedro Hernández Morales, secretario general de la sección 9 de la CNTE, participó en la movilización junto con delegados de Chiapas, Sonora, Yucatán y otras entidades federativas.

Durante la protesta, la dirigente Elvira Morales acusó al gobierno federal de «oídos sordos» y denunció que, pese al discurso oficial en campaña sobre la abrogación de la Ley del ISSSTE y la reforma educativa, «no lo hemos visto aterrizado a través de los hechos». Morales subrayó que no se ha reanudado el diálogo con la CNTE y que las reformas siguen afectando los derechos de los trabajadores de la educación.
La manifestación contó con el respaldo de otras organizaciones sindicales y sociales, incluyendo el Sindicato Mexicano de Electricistas, la Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica y el sindicato Fintras del IMSS Bienestar.

Los líderes magisteriales adelantaron que las próximas movilizaciones se realizarán en unidad con otros trabajadores que también reclaman incumplimientos del gobierno actual.
Pintas y advertencias
Hernández Morales destacó que distintos sindicatos universitarios tienen emplazamientos a huelga en los próximos días, y enfatizó que «el único color que tenemos es el color de los trabajadores», en alusión a la necesidad de trascender diferencias políticas.

Mencionó el caso de trabajadores del Monte de Piedad, que llevan cuatro meses en huelga sin solución.
Los manifestantes también expresaron solidaridad internacional con Cuba, Venezuela y Palestina, argumentando que «esta lucha es global, es internacional, es mundial».
La CNTE advirtió que fortalecerá su organización «desde abajo» mediante la relación con padres de familia y organizaciones sociales para reanudar la huelga nacional y presionar por sus demandas históricas.









