Kinchil, Yucatán; 29 de agosto de 2021 (ACOM).- En un memorable domingo histórico para este municipio, lugar de la prócer maya Felipa Poot, decenas de ejidatarios acompañados de sus hijos y hasta vecinos realizaron una manifestación para boicotear la asamblea y frenar de esta manera la presunta renta de 3 mil hectáreas a empresarios «particulares».

El comisario Basilio Poot Chac (a) «Conejo Bas» con su comitiva, llegaron puntuales a la asamblea decisiva para informales de que unos interesados pretendían rentar las tierras del ejido, y con pago correspondiente de por medio. Al aceptar los campesinos también tendrían el derecho al aparcelamiento y certificado de sus ‘terrenos’.

Sin embargo, la mayoría de los comuneros se opuso, ya que no se tragaban el cuento de que, por 30 años, se los iban a volver a regresar. Por lo que los hombres, apoyado con jóvenes ingresaron a la fuerza para exigirle a don «Conejo Bas» y a las autoridades presentes que el ejido de Kinchil, «no se renta, ni se vende». En el lugar estaban presentes autoridades del Registro Agrario Nacional (RAN) que, al no haber garantías, mejor se retiraron.

Entre los líderes del movimiento estaban al frente el ex comisario Fausto May Pisté (a) «Chetos», así como mujeres, entre ellas viudas con derechos agrarios que alzaron la voz y dijeron que los montes del poniente, son ricos en fauna y flora, lleno de diversos cenotes y aguadas, por lo que no están dispuestos a cambiar por dinero.

También los manifestantes llevaron pancartas en donde exponían que en 3 décadas de caer en esta «trampa», los montes ya no serían los mismos; entre otras frases para que reflexionen de esta situación que según ellos perjudicaría en un futuro el medio ambiente de esta región.