La Arquidiócesis de Yucatán realiza una revisión amplia de las condiciones estructurales de las iglesias del estado, informó el obispo auxiliar Pedro Mena Díaz, integrante de la Comisión de Arte Sacro.
Explicó que se realiza un control de todas las iglesias que presentan algún deterioro, con el fin de conocer su estado actual y las intervenciones necesarias, porque creemos que es importante dar seguimiento puntual a cada templo y evitar que los daños avancen sin atención”.

Recordó situaciones emblemáticas, como la de la iglesia de Tekax, donde el deterioro no fue visible de inmediato debido a que varias capas de pintura vinílica ocultaron durante años una fisura interna.
Dijo que esto propició que el techo colapsara después, porque el problema estaba creciendo sin que nadie pudiera verlo, hasta que finalmente cedió.
Tras el incidente, señaló que se revisaron todos los arcos del inmueble y, en conjunto con el INAH, se definió una posible solución basada en tecnología moderna para la reconstrucción del arco afectado.
Mena Díaz aseguró que este es el caso más grave registrado hasta ahora, y detalló que las misas continúan celebrándose en un auditorio facilitado por el Ayuntamiento mientras esperan que el INAH apruebe la propuesta de intervención.
“Solo falta que el INAH apruebe el proyecto para comenzar con los trabajos, porque se está haciendo todo de manera ordenada y técnica para garantizar que el rescate del templo sea correcto y seguro”, afirmó.
Otras iglesias evaluadas
Añadió que otras parroquias también requieren atención, como la iglesia de las Monjas, que presenta filtraciones, y la Catedral de Mérida, donde “se revisa el sagrario debido a deterioros en la bóveda exterior, que ya muestran señales de desgaste por la humedad y el paso del tiempo, por lo que queremos atenderlo antes de que avance y pueda representar un riesgo”.
El obispo explicó que el Gobierno del Estado brindará apoyo en algunos de los inmuebles históricos con mayores afectaciones.
“Sí vamos a trabajarlo, porque se trata de patrimonio histórico y cultural de Yucatán, y la idea es que los templos puedan conservarse en las mejores condiciones posibles con la suma de esfuerzos de las instituciones involucradas”, señaló, al destacar que buscan un proceso responsable y con acompañamiento técnico especializado.
Finalmente, indicó que muchos templos no conservan sus estructuras originales debido a modificaciones realizadas entre las décadas de 1940 y 1960.
“Hemos descubierto que muchas azoteas no son originales, y eso nos ha permitido plantear soluciones más modernas, porque replicar técnicas constructivas antiguas, como la bóveda tradicional, sería actualmente inviable por costos, materiales y mano de obra”, explicó.
Recalcó que, en general, las revisiones son constantes porque “hay que revisar siempre las bóvedas, ya que muchas iglesias son antiguas y la humedad de Yucatán afecta permanentemente sus estructuras”.
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