Mérida, Yucatán; 8 de agosto de 2021 (ACOM).- El Instituto Nacional de Antropología e Historia reportó el desprendimiento de una sección del balcón de la esquina sur del Ateneo Peninsular.

Se realizará un peritaje para conocer la situación del edificio, que hoy alberga además del Museo Macay a comercios, tiendas de conveniencia y empresas de ropa.

Por la hora en el que se presentó el incidente y las medidas de control de movilidad establecidas por las autoridades estatales no había gente en el lugar, lo que únicamente se escuchó el impacto de los materiales en el piso.

El edificio del Ateneo Peninsular, es un inmueble ubicado en el corazón del Centro Histórico de Mérida, las referencias indican que comenzó a levantarse durante la regencia eclesiástica de Fray Diego Landa (1573-1579) y se concluyó durante la de Fray Gonzalo de Salazar (1608-1663).

De acuerdo con algunas primeras referencias de 1573, contaba con habitaciones, oficinas, personal, cocina y comedor. Su uso como residencia oficial de los obispos se mantuvo durante 343 años.

A pesar de que oficialmente el edificio pertenece actualmente al gobierno federal, continuó siendo residencia obispal. Durante el período episcopal de Martín Tritschler y Córdova (1900-1941) fue creado como sede del Arzobispado, pero la situación tuvo un revés con la llegada del boticario Salvador Alvarado en 1915.

Al imponer la instalación del gobierno central Alvarado Rubio cambió la dirección del Palacio Episcopal, ya que fue elegido como cuartel para sus tropas y para la creación de la Escuela de Agricultura.

Ese mismo año, el 5 de junio, el gobierno de Alvarado incautó el edificio y encargó al arquitecto Manuel Amábilis Domínguez su remodelación para la creación del Ateneo Peninsular. Para 1920, el otrora Palacio Episcopal ya se había transformado con un estilo arquitectónico característico.

Según el reporte emitido por el INAH, se realizará un peritaje para conocer la condición actual del edificio en su conjunto que ya manifiesta deterioro, desnivel y daños en techos, y humedad en sus paredes para proceder a la reparación del daño ocasionado.