La decisión del Gobierno de Yucatán de implementar el reemplacamiento vehicular, que implicará un gasto de más de 820 millones de pesos para las familias, contrasta con el rechazo que hizo el Congreso del Estado al ajuste del impuesto predial en Mérida, el cual habría generado solo 200 millones de pesos.

Aunque el gobierno argumenta que el reemplacamiento es necesario para mejorar los servicios públicos y avanzar en sus planes de modernización, crecimiento y desarrollo, esta medida impactará en los bolsillos de las familias yucatecas, especialmente en un contexto de crisis económica.
Mientras el Congreso defiende la necesidad de proteger el bolsillo de los yucatecos, el reemplacamiento anticipa un debate sobre la transparencia y la equidad de las políticas fiscales en el estado.
Cabe recordar que el Gobierno de Yucatán presentó el Paquete Fiscal 2025, que asciende a 62,783 millones de pesos. Aunque no se contemplan nuevos impuestos ni incrementos en los existentes, sí está considerado el reemplacamiento vehicular.
El documento hacendario incluye un ingreso estimado de 659 millones 902,998 pesos por «dotación, canje, reposición y baja de placas». También se espera captar 159 millones 995,020 pesos por tarjetas de circulación.
Por otro lado, el legislativo rechazó reciente al ajuste del predial implica de Mérida por 200 millones de pesos que se pretendía destinar a mejorar servicios públicos. En caso de aprobarse el paquete fiscal estatal, e incluir el reemplacamiento por 820 millones, se encenderían focos rojos de molestias entre los ciudadanos.



