Yucatán experimenta una desaceleración económica controlada que, paradójicamente, ha venido acompañada de mejoras significativas en indicadores sociales, de acuerdo con el informe más reciente de la organización México ¿Cómo Vamos? presentado este mes de julio.

El estado registró un crecimiento económico del 1.9% en el cuarto trimestre de 2024, cifra que representa una caída del 66.7% respecto al 5.7% alcanzado en el tercer trimestre de 2023, aunque logró reducir la pobreza laboral de 31.8% a 26.5% entre el primer trimestre de 2024 y el primer trimestre de 2025.

Los datos del semáforo estatal revelan un cambio radical en el panorama económico yucateco, donde el crecimiento del 1.9% se ubica 2.6 puntos porcentuales por debajo de la meta establecida del 4.5% anual. Esta desaceleración coloca a Yucatán en convergencia con la tendencia nacional, después de haber mantenido un dinamismo superior al promedio del país durante 2023. El estado muestra así un proceso de ajuste económico que contrasta con su desempeño histórico reciente, cuando figuraba entre las entidades de mayor crecimiento.

La crisis más severa se registra en la generación de empleo formal, donde Yucatán alcanzó apenas 1,617 empleos acumulados hasta junio de 2025, lo que representa únicamente el 14.2% de la meta establecida de 11,400 empleos para el período. Este déficit de 9,783 empleos (-85.8% por debajo de la meta) constituye el indicador más preocupante del conjunto, evidenciando problemas estructurales profundos en el mercado laboral formal que requieren atención prioritaria por parte de las autoridades estatales.

Sin embargo, los indicadores sociales presentan una tendencia contraria que desafía las expectativas económicas tradicionales. La pobreza laboral experimentó una reducción extraordinaria del 16.7%, beneficiando aproximadamente a 106,000 personas que salieron de esta condición. Simultáneamente, la informalidad laboral disminuyó 2.3 puntos porcentuales, pasando de 59.3% a 57.0%, mientras que la desigualdad laboral medida por el coeficiente de Gini mejoró de 0.392 a 0.382, una reducción del 2.6% que indica mayor equidad en la distribución del ingreso.

De acuerdo con el análisis del organismo, el panorama general coloca a Yucatán en una encrucijada estratégica donde deberá balancear la recuperación del dinamismo económico con el mantenimiento de los avances sociales logrados. La entidad mantiene fortalezas como una deuda pública estatal del 0.2% del PIB, una de las más bajas del país, y un crecimiento moderado de la productividad laboral del 4.1%, elementos que podrían servir como base para una recuperación económica sostenible que preserve los logros distributivos alcanzados durante esta fase de transición.

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