Yucatán ha emergido como una de las economías más dinámicas y relevantes en la región del sur de México, posicionándose como el segundo motor económico de la Península de Yucatán, de acuerdo con un reciente estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2024) titulado «Fortaleciendo cadenas de valor en América Latina y el Caribe. Oportunidades Productivas Vinculadas al Comercio y la Inversión».
El estudio del BID señala que Yucatán tiene una oportunidad única para convertirse en un proveedor clave dentro de las cadenas de valor globales, particularmente en la industria automotriz, un sector donde ya están presentes algunas empresas manufactureras.
El informe subraya el papel de Yucatán en la diversificación económica de la región y resalta sus esfuerzos por integrarse en las cadenas globales de valor, principalmente en sectores como la manufactura ligera y la tecnología.
Con una contribución del 1.52% al Producto Interno Bruto (PIB) nacional, Yucatán se ubica como la segunda economía más importante de la Península, solo detrás de Campeche, que ha dependido históricamente de la industria petrolera. Sin embargo, mientras Campeche enfrenta los retos de desinversiones en su sector energético, Yucatán ha buscado una diversificación más sostenible, apostando por sectores industriales emergentes que han fortalecido su competitividad tanto a nivel nacional como internacional.

Inversión Extranjera Directa (IED) en Yucatán
Uno de los aspectos clave del informe del BID es la inversión extranjera directa (IED) en la región. Yucatán ha recibido un total de 196 millones de dólares en IED durante 2023. Aunque esta cifra se encuentra por debajo de la media nacional, marca un progreso para el estado, que se esfuerza por atraer capital extranjero en sectores de alta tecnología, manufactura y servicios.
Exportaciones y Competitividad
Además de atraer inversión, Yucatán ha intensificado su enfoque en el comercio exterior. Según el informe del BID, el estado exporta principalmente metales preciosos (25%), textiles (20%) y maquinaria, con Estados Unidos como su principal mercado, representando el 73% de sus exportaciones. Otros destinos incluyen Cuba y Canadá, que en conjunto absorben cerca del 8% de los bienes exportados por el estado.
El puerto de Progreso (con planes de expansión), situado en la costa del Golfo de México, y la ciudad de Mérida, como centro económico e industrial, han sido elementos para mejorar la infraestructura y competitividad de Yucatán. La conectividad marítima del puerto ha permitido que los productos yucatecos lleguen a mercados internacionales, mientras que el crecimiento de la infraestructura manufacturera en Mérida ha impulsado la producción y exportación de bienes de mayor valor agregado.
Desafíos y Oportunidades
A pesar de los avances, el estudio del BID también señala algunos retos que Yucatán debe superar para consolidar su posición como un actor clave en la economía global. Uno de los principales obstáculos es la infraestructura energética. Actualmente, Yucatán depende de la importación de electricidad desde otras regiones del país, lo que limita su capacidad de crecimiento industrial. El déficit de generación eléctrica, que se compensa con energía importada, podría generar cuellos de botella en la medida en que la demanda energética siga aumentando.
Cabe resaltar que el gobierno federal trabaja en la puesta en marcha de dos plantas de energía eléctrica de ciclo combinado en Mérida y Valladolid, y en el incremento de suministro de gas natural, que podría reflejarse en los próximos años.
Te interesa: Ampliación del Puerto de Altura, parteaguas para la economía
Asimismo, el informe destaca la necesidad de mejorar la conectividad logística dentro de la región. A pesar de la excelente ubicación geográfica y el acceso a puertos y aeropuertos, Yucatán enfrenta problemas de conectividad interna que afectan la distribución de bienes y servicios. La falta de carreteras redundantes que conecten el interior de la Península con otras partes del país representa un reto a largo plazo que debe ser abordado mediante inversiones en infraestructura logística y transporte.
Perspectivas a Futuro
El informe del BID subraya que, aunque Yucatán tiene todavía áreas de oportunidad, el estado ha mostrado un notable avance en la atracción de inversiones y la diversificación de su economía. En particular, la tendencia de relocalización de cadenas globales de valor (nearshoring) representa una oportunidad importante para la región. Al respecto, Yucatán busca posicionarse como un proveedor de segundo y tercer nivel para grandes multinacionales, lo que podría consolidar su crecimiento industrial en los próximos años.
El estudio concluye que Yucatán, con su estabilidad, seguridad y esfuerzos por mejorar su infraestructura, está bien posicionado para seguir atrayendo inversiones extranjeras y fortalecer
su papel como una economía clave en el sur de México. La diversificación económica, apoyada en políticas públicas que promueven la innovación y el desarrollo industrial, será indispensable para que el estado continúe su trayectoria ascendente y se consolide como un motor económico tanto a nivel regional como nacional.
ACOM









