Nueva Zelanda; 27 de agosto de 2021 (adn40).- Desde hace mucho, los perros son considerados como “el mejor amigo del hombre”, y acciones para comprobarlo no hacen falta. Pero un ejemplo de esto es George, un perrito que logró salvar a cinco niños de los ataques de pitbulls, por lo que se creó una estatua para reconocer su sacrificio.
Los hechos ocurrieron en 2007, en Nueva Zelanda, pero de nueva cuenta se volvió viral en redes sociales para recordar que el perrito George sacrificó su vida para poder salvar a sus dueños.

George, el perrito que sacrificó su vida para salvar a sus dueños
De acuerdo con el medio local Stuff, en abril del 2007, un perrito que vivía en la localidad Manaia, en el distrito de Taranaki, en Nueva Zelanda, se enfrentó a dos perros pitbull salvajes para evitar que estos atacaran a los cinco niños con los que vivía.
George era un perrito de raza Jack Russell Terrier, por lo que los tres perros con los que se enfrentó eran más grandes y fuertes que él; sin embargo, eso no le importó al can y luchó contra a ellos para darles tiempo a los niños de que salieran huyendo del lugar.
Finalmente, el perrito George sufrió graves y numerosas heridas por parte de sus atacantes y pese a que su dueño Alan Gay quiso hacer algo por él, decidió dormirlo para que no sufriera más.
Crean estatua del perrito George
El sacrificio del perrito George no pasó por desapercibido, pues el 12 de febrero del 2009, Anand Satyanand, quien fue gobernador en ese entonces de la localidad, llevó a cabo una ceremonia para conmemorar la valentía del canino.
Fue así que, entre lágrimas, Alan recibió una medalla de oro por el valiente acto de su perrito luego de haber protegido a los cinco niños.
No obstante, no fue lo único, porque también se realizó una estatua del perrito George y una placa con el objetivo de siempre reconocer y conmemorar su valiente decisión de defender a los niños de los dos perros salvajes.
“En memoria de George, quien dio su vida en Kauae Street el 29 de abril de 2007 protegiendo niños de dos perros salvajes”, se lee en la placa de reconocimiento.









