Izamal, Yucatán, 15 de noviembre de 2020 (ACOM).- La misa de despedida en honor al santo Cristo de la Exaltación de Citilcum antes de partir a Tekantó se celebró a puertas cerradas y con un reducido número de fieles.
La parroquia transmitió la ceremonia a través de su cuenta de Facebook, en la cual muchos católicos pudieron vivir su fe.

Durante la homilía, el presbítero, Roger Antonio Mukul Cen, destacó que, como muchas cosas, la peregrinación ha cambiado para evitar contagios de coronavirus, pero la convicción se mantiene intacta.
«Seamos como ese trabajador que supo multiplicar los recursos que le fueron confiados por su señor y no como aquel que, por temor a perderlos, los guardó sin multiplicar su valor, hagamos buenas obras y seamos multiplicadores de las bendiciones de Cristo», expresó.

En el momento en que fue sacada la imagen no habían más de 100 feligreses en los alrededores de la iglesia y la comitiva que arribó de Tekantó subió la urna de madera a una camioneta acondicionada para el traslado.
La comitiva, de poco más de 20 vehículos, salió en caravana a unos hasta cruzar la plaza principal que lució semivacía ya que, contrario a años anteriores, el bullicio del centro llenó de vendedores de tacos de cochinita o tamales era la viva imagen de una comunidad llena de vida y que celebraban la peregrinación de su santo patrono.









