Mérida, Yucatán, 13 de agosto de 2021 (ACOM)- El teatro regional yucateco está vivo porque hay actores y hay un público que demanda estas representaciones, afirmó Erik Ávila Pérez, mejor como conocido como ‘Cuxum’.

“No soy el nuevo Cholo” dijo el recipiendario de la medalla Héctor Herrera 2021 que otorga el Ayuntamiento de Mérida.

“Este género de teatro cambia para darle a la actual sociedad, más amplia y plural, una fórmula tradicional, pero moderna de la expresión y la idiosincrasia del yucateco, a través de esta forma artística en el escenario que es el teatro regional” expuso.

En estos nuevos tiempos donde avasallan las redes sociales, el humor se va transformando y se adecúa a las expresiones que ahora son parte de la lucha de grupos sociales, de las que tiene la sociedad en general, añadió.

Puso el ejemplo de la expresión ‘kankalás’ (homosexual en lengua maya) que antes generaba risa y resulta ser un insulto o la referencia de estigmatización a un grupo vulnerable.

El actor, con una trayectoria artística de 17 años y 85 obras escritas, actuadas y dirigidas, expresó abiertamente su admiración por el icónico histrión Héctor Herrera Álvarez “Cholo” quien acaba de cumplir 11 años de fallecido.

 “No tuve la oportunidad de conocerlo personalmente, acudí muchas veces a las presentaciones y las obras que se realizaban en el teatro de la calle 64, pero no tuve la oportunidad de ser su amigo”, apuntó.

“Desde niño hice representaciones en mi casa, soy un actor empírico, pero he crecido siguiendo la huella sembrada por la dinastía Herrera que son los precursores del teatro regional yucateco”, relató.

“Observando y trabajando he escrito 85 obras de teatro y ahora trabajo con mi compañía, en la que los actores construyen personajes, temas, parodias y conceptos para presentar una obra teatral” narró.

Ávila Pérez explicó que el teatro regional yucateco se transforma, cuida su esencia, que puede presentar hechos públicos divertidos, jocosos, irónicos, pero sin insultos, palabras altisonantes o expresiones contra la sociedad.

“Mantenemos la exigencia de reflejar los problemas sociales, políticos y culturales desde la visión propia del yucateco, abonando a la ironía, a la necesidad de la reflexión y también a la mirada crítica que aplica la sociedad en su día a día” continuó.

“Es un teatro costumbrista, pero con las nuevas exigencias de la modernidad donde la población habla de las redes sociales, de los memes y los chismes de los políticos, de la misma farándula, pero también con la mirada puesta en los sentimientos que vive el yucateco en cada momento” detalló.

Ahora presenta en el teatro Dante “La Pandemia en semáforo azul” donde se retrata la situación de la vacunación contra el Covid y las muchas anécdotas que cuenta la gente en su travesía por conseguir la inmunización ante el letal virus.

“La sociedad yucateca ha sufrido mucho en estos 18 meses de encierro por la pandemia y está ávida de salir, disfrutar y reírse olvidando los muchos problemas económicos, las pérdidas de seres queridos, amigos y conocidos que se ha llevado el Covid” lamentó Erik, cuyo padre fue víctima de la enfermedad.

En tono serio, pero con la sonrisa irónica del actor que piensa cada palabra que dice, Cuxum expresó que la tarea de regresar a los escenarios ha sido mucho más difícil, porque la pandemia obligó a que las y los actores perdieran sus fuentes de empleo, se cerraran decenas de negocios de medio día y los trabajadores del medio artístico se sujeten a medidas muy complicadas para subsistir.

“Levantamos el telón de manera presencial y estamos nuevamente trabajando y proponiendo entretenimiento, para que el público regrese a los teatros y volvamos a recibir esos aplausos que tanto necesitamos para continuar en el esfuerzo. Hicimos teatro virtual, pero no es lo mismo” agregó.

Erik Ávila recordó que debido a la pandemia tuvo que cerrar el teatro Yucatán, un espacio que le costó casi una década de trabajo sostener y, debido a las condiciones económicas actuales, fue necesario cerrar.

El artista necesita la retroalimentación del público, afirmó, necesita ver y oír risas, escuchar el aplauso, pero también la crítica, cuando el trabajo no es bien realizado.

“Ahora, tenemos que seguir adelante, avanzar y seguir ofreciendo al público más y mejores cosas del quehacer teatral, respetando las fórmulas atesoradas por los antecesores, pero de manera novedosa, moderna y creativa, acorde a la sociedad actual, porque esa será la forma en que persista un gran tesoro yucateco llamado: el teatro regional”, concluyó.