El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda a la población iniciar y mantener prácticas de autocuidado para preservar la salud, centrándose en una alimentación saludable, el consumo adecuado de agua y la realización diaria de ejercicio.
Alimentación sana y ejercicio
La licenciada en Nutrición, Itzel Valtierra Martínez, adscrita al Área de Nutrición y Salud en la División de Promoción a la Salud del IMSS, señaló que un plan de alimentación se puede iniciar en cualquier momento del año, y puede adaptarse a cualquier festividad.
En el contexto de las festividades de fin de año, propuso la aplicación del método del «plato saludable», utilizando medidas específicas para adultos, preescolares y escolares.
Verduras y ensaladas
En este enfoque, la mitad del plato se destinó a verduras crudas o cocidas, como ensaladas navideñas o de pepinos, jícama y zanahoria rallada. La cuarta parte del plato incluyó alimentos de origen animal, evitando preparaciones fritas o empanizadas debido a su alto contenido de grasas y azúcares. La otra cuarta parte se reservó para cereales o leguminosas, como pasta, pan, frijoles, lentejas, con la opción de agregar frutas naturales y productos lácteos bajos en grasa.
La especialista enfatizó que, con el apoyo de preparaciones bajas en grasa y azúcar o la sustitución de algunos ingredientes, se pueden disfrutar platillos tradicionales de las festividades navideñas. Proporcionó ejemplos concretos, destacando opciones más saludables para ensaladas, carnes y postres, reduciendo significativamente las calorías consumidas.
Valtierra Martínez subrayó que, para las personas con enfermedades crónico-degenerativas, es fundamental no interrumpir el tratamiento médico y evitar excesos en la alimentación, especialmente productos industrializados y alimentos con azúcares añadidos.
Con el objetivo de prevenir complicaciones en la salud, sugirió iniciar de inmediato el control médico y nutricional. Destacó la importancia de seguir el tratamiento médico y nutricional individualizado proporcionado por el médico familiar y el nutricionista dietista de la Unidad de Medicina Familiar.
Además, la nutrióloga invitó a la población a establecer metas diarias alcanzables, colocar recordatorios y monitorear los avances con el apoyo del médico familiar y nutricionista. Hizo hincapié en que la formación de hábitos saludables implica la práctica repetida de una conducta.
Para acceder a orientación y apoyo, la población derechohabiente puede acudir a su Unidad de Medicina Familiar (UMF) para el chequeo anual PrevenIMSS, consulta con el médico familiar y, en caso de ser referido al Servicio de Nutrición, obtener un plan de alimentación individualizado, recomendaciones para la práctica de ejercicio y sesiones educativas NutrIMSS adaptadas al grupo de edad correspondiente.










