En un episodio controvertido que ha generado un amplio debate en la comunidad y la opinión pública, acusan al empresario español Sergio Oceransky Losana de manipular a un grupo de habitantes de Ixil en un intento por invadir terrenos privados y simular un despojo de tierras ejidales de uso común. Este hecho se ha vinculado directamente a los intereses de compañías eólicas para las cuales Oceransky trabaja.

Oceransky Losana, CEO del Grupo Yansa, una organización que se presenta como «sin fines de lucro», enfrenta acusaciones de utilizar proyectos de generación de energías alternativas para obtener ganancias económicas. Según los críticos, recurrió a tácticas manipulativas sabiendo que la defensa de la tierra es un tema altamente delicado en la opinión pública.

El propósito detrás de estas acciones supuestamente fraudulentas es el beneficio de compañías eólicas, en particular, inversiones asociadas al empresario Benigno Villarreal del Río.

Sin embargo, los pobladores de Ixil han defendido que no hay despojo de tierras ejidales de ningún tipo en la zona. Empresarios locales afirman que adquirieron legalmente los predios invadidos recientemente en 2016 en una operación de compra-venta entre particulares. Los registros de esta transacción están disponibles en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio. Además, señalan que estas tierras fueron previamente compradas por Julio Eduardo Espinosa y luego enajenadas legalmente mediante asambleas ejidales con la supervisión de la Procuraduría Agraria.

Académicos salen en defensa de los habitantes

Oceransky, especializado en el sector de las energías renovables y con oficinas en Nueva York, enfrenta acusaciones de fingir ser un defensor ambientalista de la tierra junto a otros individuos como María Teresa Munguía Gil, Esteban Cen Cocom y Mercedes Cocom Noriega, con el objetivo de influenciar la opinión pública y engañar a la comunidad.

Este episodio ha atraído la atención de los medios de comunicación y académicos que, de buena fe, salieron en defensa de los ejidatarios supuestamente despojados. Sin embargo, en medio del conflicto, se ha aclarado que no se trata de tierras de uso común, sino de propiedades privadas, y el terreno invadido no se encontraba abandonado.

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A pesar de la controversia, algunos argumentan que los negocios eólicos que persigue Oceransky en colaboración con Villarreal del Río pueden no tener un futuro prometedor. Esto se debe a que el Presidente Andrés Manuel López Obrador no ha incluido el impulso de las energías alternativas en su plan de gobierno, optando por fuentes de energía fósil y fortaleciendo la posición de la Comisión Federal de Electricidad como el único proveedor de estos servicios en Yucatán, consolidando así un monopolio estatal.

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