- La fractura geológica de 130 kilómetros explica los 11 movimientos registrados desde octubre de 2025 .
El reciente sismo en Tecoh prende alertas.
Once sismos han sacudido el sur de Yucatán en seis meses. No ocurren al azar: todos siguen el trazo de la Falla de Ticul, la fractura geológica más extensa de la Península, y sus epicentros se desplazan hacia el noroeste, en dirección a la capital del estado.
Dos fallas, una Península que sí tiembla
Yucatán tiene dos sistemas de fallas geológicas relevantes, según el Servicio Sismológico Nacional (SSN). La Falla de Ticul mide entre 100 y 130 kilómetros y corre de Maxcanú al sur de Ticul con orientación oeste-noroeste. Es la estructura que concentra toda la actividad reciente.
La segunda es la Falla Campeche-Hecelchakán, con influencia regional. Un tercer sistema existe cerca de Holbox, aunque no registra actividad en este ciclo.
«Es una zona de deformación grande; no es una sola falla sino un conjunto de fallas», explicó a medios de comunicación la doctora Juana Elia Escobar Sánchez, responsable del Laboratorio de Geología de la ENES-UNAM Mérida.
Del sur de Ticul a las puertas de Mérida
El primer sismo del ciclo ocurrió el 9 de octubre de 2025 en Chapab, a 13 kilómetros al noreste de Ticul. En diciembre llegaron cinco eventos más, con el pico del 5 de diciembre: magnitud 4.1, el mayor en el estado desde 1978.
En 2026 el patrón cambió.
Los epicentros de febrero y marzo permanecieron en Chapab. El 17 y este 18 de abril los movimientos alcanzaron Tecoh, a 40 kilómetros de Mérida.
Todos los eventos se registran a cinco kilómetros de profundidad. Esa superficialidad, combinada con el suelo kárstico de la Península, amplifica la percepción más allá del radio del epicentro.
El corredor que seguirá temblando
El trazo de la Falla de Ticul apunta al noroeste. El escenario más probable es que los próximos epicentros aparezcan en Homún, Cuzamá, Tekit y Abalá, entre 30 y 50 kilómetros de Mérida, con magnitudes de entre 3.5 y 4.0.
Un segundo escenario sitúa la actividad en el corredor Sacalum-Acanceh-Kanasín, a entre 20 y 35 kilómetros de la capital. En ese caso, los movimientos serían perceptibles en Mérida, aunque sin riesgo estructural.
Mérida: lejos de la falla, cerca de la percepción
La capital no está sobre el trazo directo de la Falla de Ticul. “Los movimientos continuarán con baja intensidad; hay una falla en Ticul con una escarpa de 100 kilómetros y son normales», dijo recientemente Hernán Hernández Rodríguez, titular de Protección Civil de Yucatán.
La alerta sísmica solo se activa con magnitudes superiores a cinco grados a menos de 170 kilómetros. Ningún evento reciente ha superado 4.1. El Atlas de Riesgo del municipio de Mérida, publicado en 2016, no incluye riesgo sísmico entre sus amenazas prioritarias.









