El sector privado y el Gobierno de Yucatán destinarán 12.6 millones de dólares para proteger 580 mil hectáreas de áreas naturales estatales, municipales y privadas en la península mediante la iniciativa Herencia Maya, considerada el primer Proyecto de Financiamiento para la Permanencia (PFP) en México y el primero en el mundo encabezado por un gobierno estatal, en alianza con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés World Wildlife Fund) y organismos nacionales e internacionales.
Áreas protegidas y actividades
El proyecto reforzará la protección de más de 275 kilómetros de la costa norte de Yucatán y más de 54,000 hectáreas de manglares, además de hábitats clave como Dzilam de Bravo, la reserva privada El Zapotal y la Reserva Biocultural del Puuc, refugios cruciales para el jaguar, flamencos americanos, tortugas cabezonas, el motmot (Toh) y más de la mitad de las especies de aves de la península. También se salvaguardarán los cenotes, principal fuente de agua dulce de la región y portales sagrados en la cosmovisión maya, que abastecen a más de un millón de personas.

Quiénes participan en Herencia Maya
La iniciativa reúne a actores públicos, privados, filantrópicos y comunitarios. Encabezan el esfuerzo el Gobierno del Estado de Yucatán, el Municipio de Mérida, Espacios Naturales y Desarrollo Sostenible (Endesu) y WWF, acompañados por Bepensa, The Coca-Cola Foundation, Enduring Earth, Marshall Field, Global Environment Facility (GEF), HP Inc., Margaret A. Cargill Philanthropies, SEMARNAT, CONANP, The Nature Conservancy, Pronatura Península de Yucatán, Richard y Anna Marie Rosen, y Jeff y Laurie Ubben. La colaboración también integra de forma central a las comunidades indígenas mayas, depositarias del conocimiento tradicional y la gobernanza local.
Duración del proyecto
Herencia Maya tendrá una vigencia de cinco años, periodo en el que se consolidará un modelo de financiamiento estable y de largo plazo. El enfoque PFP vincula compromisos de conservación ambiciosos con gestión financiera rigurosa, asegurando que las áreas protegidas estén bien administradas y resulten en beneficios duraderos para las comunidades que dependen de ellas.
Cómo se protegerán
La conservación se hará mediante el fortalecimiento de la gestión y gobernanza de áreas naturales protegidas estatales, municipales y privadas; la prevención de la deforestación; la protección de las aguas subterráneas frente a agroquímicos; y el secuestro de carbono. Se impulsarán prácticas productivas sostenibles ancladas en la cosmovisión maya, como el sistema agroforestal Milpa Maya —reconocido por la FAO en 2022 por sus 3,500 años de aporte a la biodiversidad y seguridad alimentaria—, junto con apicultura, pesca sostenible y ecoturismo, además de capacitación y acceso a mercados para productos locales.
Cerca del 40% de la población yucateca es indígena y vive en áreas protegidas, por lo que Herencia Maya integra derechos, tradiciones y gobernanza maya como pilares de una conservación efectiva. La iniciativa sienta las bases para replicar este modelo a nivel nacional y contribuir a la meta global 30×30.
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