Mérida, Yucatán; 8 de septiembre de 2021 (ACOM).- El problema del incremento en los suicidios y los auto atentados entre jóvenes yucatecos es una muestra más de la falta de atención a sus problemas psico-emocionales, la falta de interacción social, la privación de libertades y su confrontación ante la frustración, advirtió José Antonio Ruz Denis, psicólogo y terapeuta.

El especialista habló sobre el incremento en casos de suicidios y auto atentados que se han presentado en las últimas semanas en Mérida, primordialmente entre adultos jóvenes.

Estos hechos no aislados, son incidentes bio-psico-sociales que se están incrementando debido a una serie de factores que repercuten de manera directa sobre la población más joven que está inmersa en condiciones de abandono y no sabe luchar contra la frustración.

En estas situaciones se incluyen aspectos educativos, formativos y también omisiones de los adultos en la observancia de las necesidades evolutivas de los jóvenes, que no logran o no aprendieron a luchar ante aspectos de emocionales en aceptación y responsabilidad de sus circunstancias.

La juventud actual está íntimamente ligada a aspectos tecnológicos, donde la inmediatez resuelve muchas de sus condiciones, ahora agravada por la pandemia, que ha obligado a tiempos muy largos de inmovilidad, de reposo a sus proyectos y necesidades, lo que también se refleja en sus condiciones de libertad.

También íntimamente ligada con aspectos de control de la libertad y en este momento, la exigencia de no acudir a la escuela, de no socializar con sus pares, la falta de encuentros sociales, incluso sexuales, está derivando en conflictos y ausencias que llevan a la depresión y muchas veces a la auto laceración o ideas suicidas.

Ruz Denis puntualizó la necesidad de que los adultos -padres de familia- se mantengan muy alertas ante estos signos muy visibles que emiten los jóvenes de frustración, de irritación, de violencia verbal y en muchas ocasiones física, por la falta de condiciones para expresarse y abrirse paso a nuevas experiencias.

Es importante que tanto adultos jóvenes, como mayores, acudan a los profesionales de la salud para recibir apoyo y orientación, con ello, advertir de las condiciones críticas de las conductas de los adolescentes y jóvenes, sino también de las medidas y herramientas para priorizar la mejora en la salud mental de éstos.

«Suman 18 meses de restricciones a la movilidad, además de las presiones económicas, sociales que se viven en el núcleo familiar, estos son aspectos muy importantes que los adultos deben de tener presente para conocer el carácter y la respuesta de los jóvenes y anticiparse a atender frustraciones y necesidades emocionales primarias y mejorar el entorno de la célula familiar», enfatizó.

La gente joven está atravesando en este momento por situaciones y episodios de soledad, tristeza, desesperanza… muy propias del distanciamiento social por la pandemia y en ocasiones de personalidad.

«Este largo encierro está motivando también miedos, dudas y momentos de indiferencia, por ello, es primordial atender estas necesidades emocionales en la búsqueda de respuestas favorables y recuperar confianza y autoestima para este núcleo de población», comentó.