Los antiguos mayas desarrollaron avanzados conocimientos en ciencia y tecnología, destacando en especial en medicina herbolaria, una tradición que aún sobrevive en la península de Yucatán y en la región maya.
Uno de los especialistas en esta área era el Pul-yahob (hechicero brujo), quien trataba enfermedades mediante rituales con plantas, animales y figurillas de barro para ahuyentar espíritus y «malos vientos». Otro tipo de curandero, el Dzac yah, utilizaba su dominio en la química y propiedades medicinales de la herbolaria para realizar curaciones.

Actualmente, estos conocimientos han despertado el interés de profesionales de la medicina. Por ejemplo, una doctora libanesa radicada en Nueva York ha incorporado tratamientos herbolarios yucatecos en su práctica.
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Entre los remedios destacados se encuentran las propiedades de la jícara y el chintok (Krugiodendron ferreum), planta conocida como “rompe piedras” o “quiebra hacha”, utilizada para disolver y expulsar cálculos renales y biliares de forma segura. Se recomienda consumir esta planta en cápsulas, dos antes de cada comida, o en forma de té, aunque debe evitarse el contacto con los dientes para prevenir daños.
Para mayor información sobre productos herbolarios, como frascos de 80 cápsulas de chintok, se puede contactar al número 9991421826 o escribir al correo victorhugo.moringa@gmail.com.









